Este 26 de septiembre se cumplen 12 años de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en Guerrero. Ante ello varias movilizaciones se prevén en la Ciudad de México, como parte de la jornada denominada “Ayotzinapa 12 años de lucha, 43 la luz que no se apaga”.
Desde este jueves 24 de septiembre las movilizaciones por estos 12 años comenzaron en la capital del país. Familiares de los desaparecidos realizaron un mitin frente a las instalaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), haciendo un bloqueo en Periférico.
Uno de los objetivos principales de las protestas es conocer los avances relacionados con la investigación y las acciones del organismo en torno al caso Ayotzinapa.

Protestas 25 de septiembre por caso Ayotzinapa
Este viernes 25 de septiembre, las madres y padres de los estudiantes realizan una protesta en la alcaldía Cuauhtémoc.
La protesta está planeada para las 11:00 horas, cuando acudirán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ubicada en avenida José María Pino Suárez No. 2, en la colonia Centro Histórico.
Ahí, se hace una manifestación para exigir a la SCJN revocar la sentencia de un tribunal colegiado que ordenó crear la nueva Comisión de Investigación para la Verdad y Justicia del Caso Iguala, al considerar que carece de sustento jurídico, duplicaría las labores de instancias ya existentes, fragmentaría las investigaciones actuales y provocaría una dispersión de recursos institucionales.

También pedirán a la Corte que se pronuncie por ordenar a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría de Gobernación medidas que garanticen la certeza jurídica y el castigo a los responsables sin recurrir a estructuras administrativas paralelas que debiliten el proceso penal.
Marchas y movilizaciones el 26 septiembre por Ayotzinapa
La marcha y las movilizaciones por los 12 años de la Desaparición forzada de Iguala de 2014, de los 43 normalistas de Ayotzinapa, se realizará este 26 de septiembre de 2026 en la Ciudad de México.
La manifestación principal parte del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo capitalino. Madres, padres y organizaciones sociales exigirán la verdad sobre el paradero de los estudiantes, la presentación de los informes completos del caso y el acceso a los archivos en poder del Ejército.
El Gobierno federal ha presentado nuevas líneas de investigación basadas en análisis de telefonía de aquella noche, aunque los familiares señalan que aún falta esclarecer por completo los hechos.
¿Qué pasó el 26 de septiembre de 2014 en Iguala con los 43 normalistas?
La noche del 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero, ocurrió uno de los episodios más emblemáticos de violación a los derechos humanos, en la historia reciente de nuestro país.

Un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, de entre 17 y 25 años, acudió a la ciudad de Iguala, Guerrero, ubicada en ese mismo estado, con la finalidad de “tomar” autobuses que requerían para participar en la conmemoración del 2 de octubre, por la matanza de estudiantes ocurrida en 1968, en la Plaza de las 3 Culturas, en Tlatelolco, Ciudad de México.
Debido a la “toma” de autobuses, que era una práctica recurrente en Guerrero, policías municipales de Iguala abrieron fuego contra los estudiantes para impedir que salieran de la ciudad con los autobuses.
Auxiliados por otras corporaciones y por civiles, los policías lograron cerrar el paso a cinco autobuses y detuvieron 43 estudiantes que habrían de ser desaparecidos.

Más tarde esa misma noche, continuaron las agresiones contra los estudiantes y contra la población en general, ya no sólo por parte de agentes estatales sino también por civiles que, como después se demostró, eran parte de la estructura de una organización criminal presentes en esa zona de Guerrero, denominada Guerreros Unidos.
Durante los hechos, 43 jóvenes estudiantes desaparecieron, además de que 6 personas fueron ejecutadas, entre ellas 3 normalistas, incluyendo el caso de un joven cuyo cuerpo apareció al día siguiente en un paraje inhabitado con claras muestras de tortura.
También al menos 40 personas fueron lesionadas, contando a dos estudiantes que resultaron con afectaciones graves y permanentes a su salud. En total, más de 180 personas fueron víctimas directas de violaciones a derechos humanos esa noche y alrededor de 700 personas resultaron víctimas indirectas, considerando a los familiares de los agraviados.
