Alrededor de 450 mil personas se manifestaron en 30 ciudades de Francia, como parte de las protestas estudiantiles de alumnos de bachillerato en demanda de mejoras educativas.
Se estima que estudiantes de 891 escuelas de educación secundaria o media participaron en la movilización que es parte de una serie de demandas, entre las que destacan mejores condiciones en los planteles y la ampliación de la plantilla de docentes.
Las movilizaciones coinciden con la discusión del presupuesto nacional de Francia para 2027 y las medidas de austeridad del gobierno.

¿Qué piden los estudiantes en Francia?
La ola de protestas estudiantiles, que es una de las más grandes registradas en Francia desde hace décadas y que ha tenido alcance nacional, es protagonizada por alumnos de educación secundaria (liceos), quienes mantienen bloqueos y marchas en diversas ciudades del país.
Sus principales demandas son:
- Falta de recursos y personal: Denuncian la escasez de profesores, pese al aumento de alumnos, así como la falta de sustitutos cuando un maestro se ausenta
- Infraestructura y saturación: Reclaman aulas saturadas (con más de 30 o 35 estudiantes), deterioro de edificios y falta de mobiliario o material escolar
- También exigen cambios en el sistema de acceso a la universidad
Las movilizaciones coinciden con la discusión del presupuesto nacional de Francia para 2027 y las medidas de austeridad del gobierno.

¿Cómo se desarrolló la movilización de estudiantes en Francia?
Hasta el momento, más de 5000 personas han sido detenidas y unos 1800 institutos han sido bloqueados o cerrados.
La marcha parisina sumó a estudiantes universitarios, profesores, madres, padres, jubilados y representantes de otros sectores. Sindicatos como la Confederación General del Trabajo (CGT) y partidos de izquierda, entre ellos La Francia Insumisa, respaldaron las movilizaciones.
Las manifestaciones estuvieron atravesadas por denuncias de violencia policial contra menores y por incidentes entre grupos de manifestantes y las fuerzas de seguridad. El martes, la policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a estudiantes y simpatizantes en Estrasburgo.
Sin embargo, el gobierno rechazó las acusaciones de represión y atribuye los despliegues al surgimiento de episodios de violencia urbana. Además, advirtió que los responsables de daños a bienes públicos deberán asumir los costos.
Las próximas vacaciones escolares comienzan el 17 de octubre. El Ejecutivo espera que esa pausa reduzca la intensidad de un conflicto que, hasta ahora, combinó reclamos por la educación pública con un malestar más amplio ante los recortes en los servicios estatales.
