
ACTOS DE PODER
Por Fernando Coca
¿Por qué no hay oposición en México?
Dominantes durante casi 80 años, el PRI y el PAN son ahora remedos de los que sus creadores configuraron para gobernar México.
¿Qué pensarían Plutarco Elías Calles, Lázaro Cárdenas, Miguel Alemán y Jesús Reyes Heroles de lo que hoy es el PRI?
¿Se sentirían orgullosos Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna o Luis Calderón Vega de lo que actualmente se llama Acción Nacional?
Del PRD no vamos a estar hablando pues sus destructores -Los Chuchos- no merecen mención alguna en los libros de la historia política de este país.
La hegemonía del partido MORENA, que en escasos 14 años conquistó el poder político absoluto en México, ha puesto a los partidos tradicionales en peligro de extinción.
De 1929 a 1997 nada detuvo a la maquina política y electoral que era el PRI. La implosión encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo provocó las derrotas electorales del Revolucionario Institucional.
La política doctrinaria de Acción Nacional quedó reducida a nada con la llegada de Vicente Fox a la presidencia de la República. El empresario metido a político le ganó a los panistas la candidatura presidencial del 2000 y desde ese momento, el PAN dejó de ser un partido político para convertirse en agencia de colocaciones con cargo al erario.
El PRD de Cuauhtémoc Cárdenas sucumbió ante la ambición de sus tribus y de las deslealtades y nadie vio venir al huracán que llegó desde Tabasco para quedarse con los ideales, las demandas y la militancia de la izquierda.
Los actuales dirigentes del PAN no tienen nada que ver con sus antecesores, al menos no con los jefes nacionales antes del triunfo de Fox en el 2000. No se les nota la ideología y menos el carácter cívico que distinguía a los panistas, se estuviera de acuerdo o no con la ideología panista.
En el comité nacional del PRI sucede algo similar. Monolítico que fue, el PRI tenía la vocación del poder y de la disciplina para mantenerlo. Su actual presidente, como el del PAN, parecen todo menos dirigentes de los que fueron los principales partidos políticos mexicanos.
¿Por qué no son oposición combativa y leal con México los priistas y los panistas? Tengo en mente varias causas que les comparto:
- Primero porque los actuales dirigentes llegaron a la política mediante las relaciones públicas y suerte de caerles bien a los dirigentes que ahora desprecian y minimizan.
- Les falta calle. Si bien una ha sido diputado, gobernador y senador, Alejandro Moreno, su llegada al PRI se dio por la imposición de Enrique Peña Nieto. Siempre funcionario, no se le ha visto hacer tarea política en la casa por casa. Jorge Romero, menos.
- No tiene que ofrecer. El movimiento que encabezó López Obrador les quitó a los panistas y a los priistas las banderas de la lucha social. A los del PAN fue fácil sacarlos de la jugada pues nunca entendieron que, en un país como el nuestro, los programas sociales son vitales para la subsistencia de la población y a los priistas les ganó la ambición y se quedaban con los recursos destinados a la gente.
- Buscan beneficios personales o de grupo. Nadie ve en Romero o en Moreno a dirigentes dispuesto a abrir la participación a quienes no sólo no piensan como ellos, sino a quienes no se cometen a su forma de ver las cosas. Cada día hay más panistas y priistas en MORENA o con sus aliados, el PVEM y el PT.
- No hay discurso. Al no tener nada que ofrecer, el discurso sólo tiene un sonsonete tan repetitivo ya no capta la atención. Y cuando quieren echar culpas de la situación de inseguridad que vive el país, de las dificultades económicas o de conflictos sociales, su “discurso” les revienta en la cara como un boomerang.
Poco hay que rescatar en el PRI, los vaticinios de que en el 27 perderá el registro tienen cada día más sustento. El PAN no está lejos del escenario de los tricolores. No tienen cuadros competitivos y, seguro lo veremos en dos años, estarán a la caza de militantes de MORENA que no obtendrían candidaturas den su partido para poder “competir” contra el morenismo.
Al final, cuando usted de repente pregunta quien se siente orgulloso de militar en el PAN o en el PRI ¿alguien le contesta? Así es, nadie. Por eso, no hay oposición en México.
Hace cuántos años la lucha politica dejo de centrarse en las plataformas y oferta de programas?
Falta de oficio o premuras por la inmediates.