Científicos del Schmidt Ocean Institute captaron en imágenes y videos una impresionante medusa fantasma gigante, conocida como Stygiomedusa gigantea, frente a la costa de Argentina, en un hallazgo que resalta la misteriosa biodiversidad del océano profundo y la biodiversidad en la zona argentina.
El registro ocurrió a finales de diciembre de 2025 durante la expedición “Vida en los extremos“, que explora la profundidades del mar argentino y le Dorsal de Nazca, todo a bordo del R/V Falkor (too). La medusa apareció a solo 250 metros de profundidad, inusualmente superficial para una especie que habita típicamente entre 1,000 y 3,000 metros.
Con una longitud de 10 metros, equivalente a un autobús escolar, el ejemplar exhibió una campana sedosa de más de 1 metro de diámetro y cuatro brazos bucales largos en lugar de tentáculos urticantes, mismos que utilizan para atrapar presas, como plancton y peces pequeños.

“No esperábamos ver este nivel de biodiversidad en las profundidades marinas argentinas, y estamos muy emocionados de verlas tan llenas de vida. Fue increíble ver toda la biodiversidad, las funcionas ecosistémicas y la conectividad desplegándose juntas“, expuso la Dra. María Emilia Bravo, científica en jefe de la expedición.

Características únicas de la especie
Descubierta en 1899, la Stygiomedusa gigantea suma apenas 118 avistamientos documentados en más de un siglo, lo que la convierte en una de las criaturas marinas más esquivas. Su movimiento etéreo y coloración rojiza-marrón la camuflan en la oscuridad abisal, donde envuelve presas con brazos suaves y precisos, sin picaduras agresivas como otras medusas.
Expertos destacan que este avistamiento a menor profundidad podría indicar cambios oceanográficos, como corrientes alteradas por el cambio climático o migraciones temporales en busca de alimento. No representa amenaza para humanos, pero subraya la fragilidad de ecosistemas profundos aún poco explorados.

Importancia científica
El Schmidt Ocean Institute enfatizó el valor del video para estudiar la distribución de especies raras en la plataforma continental argentina, desde Buenos Aires hasta Tierra del Fuego. Este tipo de exploraciones revela que organismos gigantes del abismo no son tan infrecuentes como se creía, sino subestimados por la falta de tecnología de observación.[

Finalmente, la Dra. Melisa Fernández Severini, del Instituto Argentino de Oceanografía y el CONICET, expuso: “Recopilamos una cantidad sin precedentes de muestras químicas, físicas y biológicas que se utilizarán para comprender las conexiones en nuestras aguas durante años. Estas muestras representan una oportunidad única para comprender o solo lo extraordinarios que son estos ecosistemas extremos, sino también lo vulnerables que pueden ser“.
DG
