La Agencia Sanitaria de la Unión Africana (África CDC) emitió una declaración de alerta internacional al confirmar que, además de la República Democrática del Congo (RDC), otros 10 países africanos corren el peligro inminente de verse afectados por el virus del ébola. Durante una conferencia de prensa oficial, Jean Kaseya, presidente de África CDC, lanzó una advertencia clara sobre la vulnerabilidad de la región: “Tenemos diez países en riesgo” de resultar afectados por la emergencia epidemiológica que se expande en el continente.
¿Cuáles son los 10 países africanos bajo amenaza por el virus del ébola?
El funcionario de los organismos de salud detalló la lista de las naciones que se encuentran geográficamente expuestas o en riesgo de registrar brotes debido a la cercanía y movilidad con la zona cero del virus. Las autoridades indicaron que los países prioritarios bajo vigilancia epidemiológica son:

- Sudán del Sur
- Ruanda
- Kenia
- Tanzania
- Etiopía
- Congo (República del Congo)
- Burundi
- Angola
- La República Centroafricana
- Zambia

La crítica situación médica de la República Democrática del Congo
La República Democrática del Congo, un país con una población estimada de 100 millones de habitantes, enfrenta una crisis severa debido a que la epidemia “se propaga rápidamente”, de acuerdo con los reportes oficiales emitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Actualmente, se tiene el registro de cerca de 750 casos sospechosos y 177 muertes sospechosas dentro de su territorio.
Jean Kaseya subrayó la gravedad histórica del escenario actual al señalar que esta epidemia representa la número 17 que afecta de manera directa a la RDC, y de manera alarmante, “es la segunda más importante que conocemos en el mundo” en relación con los antecedentes globales del padecimiento.
Qué se sabe de la cepa Bundibugyo y cómo frenar los contagios
El ébola es un virus conocido por provocar una fiebre hemorrágica mortal. Aunque ha causado más de 15 mil muertes en el continente africano a lo largo de los últimos 50 años, los especialistas recuerdan que el virus es menos contagioso que enfermedades respiratorias o virales como el COVID-19 o el sarampión, requiriendo un contacto estrecho con fluidos para su transmisión.

El principal reto para los servicios de salud pública es la ausencia total de una vacuna preventiva y de un tratamiento médico homologado para combatir la cepa Bundibugyo del virus, la cual es la responsable directa del actual brote. Ante la falta de biológicos y fármacos específicos, las medidas de contención autorizadas por los organismos sanitarios se basan esencialmente en la adopción estricta de medidas de barrera y aislamiento, así como en los protocolos de detección rápida de casos sospechosos para frenar la cadena de transmisión.
