Decenas de seguidores del grupo surcoreano BTS se movilizaron este viernes en la Ciudad de México para protestar contra la empresa Ticketmaster.
La manifestación, que concluyó en la sede de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), tuvo como eje central la exigencia de transparencia y justicia ante lo que los usuarios califican como un proceso de venta viciado por la falta de claridad y costos excesivos.
Ataviados con insignias moradas, los integrantes de la comunidad Army marcharon para solicitar que el organismo agilice las investigaciones pertinentes. Andrés Zúñiga, de 18 años, manifestó durante la movilización el sentimiento de exclusión de los aficionados:
“Venimos aquí para pedir justicia, venimos para poder exigir lo que viene siendo claridad hacia Profeco. (…) Realmente, perdimos lo que viene siendo la oportunidad de poder ver a los chicos aquí en México”.

El desbalance entre oferta y demanda en conciertos de BTS
Los datos proporcionados por la boletera revelan una brecha crítica en el acceso al evento. Mientras 2.1 millones de usuarios intentaron realizar la compra, la disponibilidad se limitó a 136,400 entradas.

Dicha cifra implica que casi el 94 % de los interesados quedó fuera de la venta oficial, escenario que, según los manifestantes, fomentó la reventa y el aumento desproporcionado de precios.
Ante estas presuntas infracciones a la ley, la Profeco anunció el pasado lunes un procedimiento para multar a Ticketmaster por un monto superior a los 5 millones de pesos (aproximadamente 277,800 dólares).
No obstante, los seguidores señalan que los boletos alcanzaron valores de hasta diez veces su costo original en mercados secundarios.

Diplomacia y rechazo a la politización
La situación alcanzó el nivel de la política exterior. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió una misiva a su homólogo de Corea del Sur, Lee Jae-myung, con el objetivo de gestionar fechas adicionales para el grupo. Aunque la productora de BTS evalúa la propuesta, algunos sectores de la fanaticada mostraron reservas ante la intervención gubernamental.
Dylan, seguidor de la agrupación, pidió evitar que el fenómeno musical se utilice con fines políticos:

“No se politice BTS porque no es algo para lo que ellos existen”.
Acciones legales ante la FGR
Tras una reunión con representantes de Profeco, los colectivos de seguidores anunciaron que trasladarán sus quejas ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Argumentan que la vía administrativa resulta insuficiente ante la magnitud de las supuestas estafas y la falta de alternativas institucionales para garantizar un proceso de compra equitativo.
La comunidad de BTS en México sostiene que mantendrá las acciones legales hasta que se esclarezca el funcionamiento de los sistemas de venta digital.
Con información de EFE
RB
