El Gobierno de Australia confirmó el asilo humanitario a cinco integrantes de la selección nacional femenina de futbol de Irán. Las deportistas, quienes se encontraban en territorio australiano para disputar la Copa Asia, formalizaron su solicitud de protección tras el inicio de las hostilidades en su país de origen el pasado 28 de febrero.
La decisión se produce tras una serie de exhortaciones internacionales, incluyendo pronunciamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y movilizaciones de la comunidad iraní-australiana.
El ministro de Asuntos Internos, Tony Burke, informó que las futbolistas fueron trasladadas por la policía desde su hotel en Gold Coast hacia un lugar seguro para finalizar la tramitación de sus visados.

¿Por qué otras seleccionadas rechazaron el asilo?
Pese al contexto político que rodea su decisión, las jugadoras enfatizaron, a través del ministro Burke, que su intención no es posicionarse como activistas políticas.
Sin embargo, su participación en el torneo estuvo marcada por la controversia desde el primer encuentro, cuando el plantel guardó silencio durante la interpretación del himno nacional de Irán, un gesto que fue interpretado globalmente como una muestra de resistencia o duelo.

“No quiero ni empezar a imaginar lo difícil que es esa decisión para cada una de las mujeres, pero sin duda anoche fue alegría, fue alivio. La gente estaba muy entusiasmada por emprender una vida en Australia”, declaró el ministro Burke.
La oferta de asilo se extendió a la totalidad del plantel, compuesto por 26 jugadoras y el cuerpo técnico. No obstante, una parte considerable de la delegación optó por iniciar el viaje de retorno.
Naghmeh Danai, agente migratoria que asistió a las deportistas, señaló la complejidad emocional de la situación, dado que muchas de ellas tienen vínculos familiares directos en zonas actualmente bajo bombardeo.
¿Quiénes son las futbolistas que solicitaron asilo?
De acuerdo a las autoridades australianas, Fatemeh Pasandideh, Mona Hamoudi y Atefeh Ramezanizadeh (a la izquierda del político) y Zahra Ghanbari y Zahra Sarbali, fueron las deportistas que solicitaron asilo ante el temor de represalias por parte de su país de origen, al callar durante la entonación de su himno nacional.

Reacción de Teherán y advertencias al Mundial 2026
La respuesta del gobierno de Irán no se hizo esperar. A través de la televisión estatal, la federación de futbol del país calificó la medida como una “injerencia política directa” y solicitó la intervención de los organismos internacionales del balompié.
Las autoridades iraníes advirtieron que este precedente podría enturbiar la participación y el desarrollo del Mundial 2026, programado para celebrarse en Norteamérica durante los meses de junio y julio.
Mohammad Reza Aref, primer vicepresidente iraní, desestimó las preocupaciones sobre la seguridad de las atletas al regresar a su patria.
“Nadie tiene derecho a interferir en los asuntos familiares de la nación iraní y desempeñar el papel de una niñera que es más cariñosa que una madre”, sostuvo el funcionario.
Escenas de tensión en la salida de la delegación
Mientras cinco jugadoras iniciaban su proceso de integración en Australia, el resto del equipo enfrentó dificultades para abandonar su hotel de concentración.
Manifestantes y miembros de la comunidad iraní intentaron bloquear el autobús del equipo en un intento por ganar tiempo y permitir que más integrantes buscaran protección oficial. Al grito de “Salven a nuestras chicas”, los civiles se tendieron frente al vehículo antes de que la policía despejara la ruta.
