El impacto mediático del Bad Bunny en el Super Bowl LX estableció un nuevo hito en la historia de las transmisiones televisivas.
De acuerdo con datos de la cadena NBC, la presentación del artista puertorriqueño atrajo a una audiencia de 135.4 millones de espectadores, cifra que supera la estimación inicial de 130 millones y desplaza el récord de 2025 establecido por el rapero Kendrick Lamar.
Este volumen de audiencia se registró de manera simultánea al “All American Half Time Show”, un evento alternativo organizado por la plataforma conservadora Turning Point US.
Dicho acto, liderado por el músico Kid Rock —colaborador cercano del movimiento de Donald Trump—, alcanzó un máximo de tres millones de visualizaciones en vivo, cifra que ascendió a cinco millones en las dos horas posteriores a su conclusión.


El balance económico y publicitario en el Super Bowl LX
La relevancia del show de Bad Bunny se reflejó también en los indicadores financieros del evento celebrado en el Levi’s Stadium. La pauta publicitaria alcanzó un costo de ocho millones de dólares por cada fracción de 30 segundos durante el encuentro entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks.
El consumo promedio relacionado con la final de la NFL se estimó en 20 mil 200 millones de dólares. El espectáculo, que contó con la participación de Ricky Martin y Lady Gaga como invitados especiales, sumó siete millones de espectadores adicionales respecto a la edición anterior, lo que consolida el interés del mercado global y de la comunidad latinoamericana en el formato actual de la liga.
Alcance real frente a la narrativa del boicot
Pese a los esfuerzos de sectores vinculados al movimiento “Make America Great Again” por posicionar el acto de Kid Rock, Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett como una alternativa competitiva, los datos de transmisión revelan una brecha estadística significativa.
Mientras el evento oficial en Santa Clara se convirtió en el programa más visto, la plataforma alterna se mantuvo como un producto de nicho con una audiencia equivalente a menos del 2% del alcance total de la NFL.

La victoria de los Seattle Seahawks en el campo de juego cerró una jornada donde el nivel de interés por el estelarismo de Bad Bunny dictó la tendencia de consumo.
Las cifras de NBC confirman que el evento no solo mantuvo su base de seguidores tradicional, sino que expandió su penetración cultural a través de una propuesta que integró el idioma español y la identidad latina en el horario de máxima audiencia.
RB
