Han pasado 10 años de que se separaron y parece que el pleito entre Angelina Jolie y Brad Pitt aún no termina. Y es que la pareja volvió a los tribunales, luego de que Pitt presentara documentos judiciales en los que acusa a Jolie de negarse a entregar contratos cinematográficos y registros, sobre los ingresos que obtuvo tras su separación en 2016.
Ante esto pidió la intervención de un juez, al que le explicó que esos datos son importantes específicamente sobre la venta del viñedo francés Chateau Miraval, del que ambos eran socios y propiedad que Jolie aseguró que necesitaba vender para obtener su independencia financiera.
Sin embargo Jolie, ha dicho que la petición del actor es excedida y que sus declaraciones se basan en una “teoría inventada” en la que él está pidiendo mucho más de lo que por ley le corresponde.

¿En qué consiste la demanda de Pitt a Jolie?
El conflicto forma parte de la demanda que Pitt presentó después de que Jolie vendiera su participación en Nouvel a un tercero.
El actor sostiene que la operación se realizó sin su consentimiento y en contra de los acuerdos que ambos mantenían sobre el negocio vitivinícola.
Ante esto, Jolie respondió que ya entregó una gran cantidad de su información financiera durante su divorcio, que terminó en 2024. Dijo que una de sus intenciones al vender la propiedad, fue desvincular sus finanzas y su vida personal de Pitt.
Los detalles de Château Miraval
Château Miraval es una finca y bodega de vinos de 500 hectáreas situada en la Provenza francesa, que Brad Pitt y Angelina Jolie compraron en 2008 por 28,4 millones de dólares.
La adquisición total de la finca y el viñedo se completó alrededor de 2012. Allí desarrollaron su conocida marca de vino junto a la familia Perrin, convirtiéndose en un referente mundial del vino rosado.

Sin embargo cuando se separaron, Pitt exigió ante un juez, que Jolie entregara ocho años de contratos de confidencialidad suscritos con terceros, sobre la empresa, pero dos años después la petición del actor fue rechazada.
Finalmente, en junio de 2026, Pitt obtuvo una victoria procesal al lograr que el tribunal autorizara la toma de declaración, bajo juramento, de altos ejecutivos de Stoli Group en Londres para esclarecer los detalles de la compra.
Los abogados de Pitt argumentan que esos documentos permitirían determinar el impacto económico derivado de la venta de la participación de Jolie en Château Miraval, la propiedad que ambos adquirieron en 2008 y donde celebraron su boda en 2014; pero ella afirma que ya cumplió con las obligaciones de descubrimiento de pruebas establecidas por la Corte.
