En una declaración que ha sacudido no solo la industria musical sino también la opinión pública, Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacvba, hizo pública la exigencia de la banda para que su catálogo sea retirado de Spotify.
La razón va mucho más allá de las “regalías de miseria”: el grupo denuncia que la plataforma utiliza sus recursos para financiar la industria del armamento y permitir publicidad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos.
A través de un video que se ha vuelto viral, Albarrán expuso los motivos éticos y políticos que hacen insostenible la permanencia de la música de los “tacvbos” en la aplicación sueca. “Estamos exigiendo a nuestras compañías disqueras que bajen nuestro material de Spotify”, sentenció el músico, señalando la oscura red de inversiones que sostiene a la plataforma.

Inversiones en guerra y publicidad de ICE
El punto más crítico de la denuncia de Albarrán se centra en el destino del dinero que genera el streaming. El vocalista señaló que la plataforma ha diversificado sus inversiones hacia la industria del armamento, una postura que choca frontalmente con los valores de paz y justicia que la banda ha promovido durante décadas.
Además, Albarrán puso el dedo en la llaga sobre la publicidad de ICE dentro de la aplicación. Para una banda que siempre ha defendido los derechos de los migrantes, que su música sea el “fondo” o el vehículo para anuncios de la agencia encargada de las redadas migratorias en EU. (un tema que ha cobrado relevancia trágica tras la muerte de Renee Nicole Good en Minnesota), resulta inaceptable.
El “Royalty Pool”: Un sistema injusto
Más allá de la política bélica, Rubén Albarrán también desglosó el funcionamiento del “Royalty Pool” de Spotify, calificándolo de “totalmente injusto”. Según el músico, este sistema de reparto de regalías está diseñado para que los grandes sellos y la propia plataforma se queden con la mayor parte del pastel, dejando a los creadores con pagos que calificó como “de miseria”.
“No queremos que nuestra música sea utilizada para generar riqueza que luego se invierte en armas que matan a gente”, explicó el vocalista, vinculando la explotación económica del artista con el financiamiento de la violencia global.

El reto ante las disqueras
La complicación para Café Tacvba radica en que ellos no poseen el control total sobre la distribución de sus discos clásicos. Por ello, el video es un llamado directo y una presión pública hacia sus casas discográficas, quienes tienen los contratos vigentes con Spotify. La banda busca que las disqueras respeten su voluntad ética de no pertenecer a un ecosistema que consideran moralmente comprometido.
Hasta el momento, ni Spotify México ni las disqueras involucradas han emitido una respuesta oficial. Sin embargo, la comunidad artística y sus seguidores han comenzado a replicar el mensaje de la banda, cuestionando si es momento de migrar a plataformas que no tengan vínculos con la industria armamentista o con agencias que vulneran derechos humanos.
