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Cansancio constante no debe normalizarse: OMS lo clasifica como enfermedad

El cansancio persistente se ha convertido en una situación habitual en la vida moderna. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el 75% de los mexicanos padece fatiga por estrés laboral, una cifra que supera a la de países como China y Estados Unidos.

Expertos enfatizan la importancia de atender los síntomas de saturación física y mental antes de que afecten gravemente la calidad de vida de las personas. Señalan que responder mensajes fuera del horario de trabajo, extender las jornadas rutinariamente y posponer el descanso son conductas que no deben normalizarse ni considerarse muestras de compromiso profesional.

Impacto del burnout y la hiperconectividad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de mil millones de personas en el mundo viven con un trastorno de salud mental. En el entorno productivo, donde participa cerca del 60% de la población mundial, la ansiedad y la depresión provocan la pérdida anual de 12 mil millones de días de trabajo, lo que representa un costo global de un billón de dólares en productividad.

El doctor Gerardo Cabrita, gerente médico de Adium México, señala que la hiperconectividad es un factor determinante en este panorama ya que la disponibilidad permanente a través de dispositivos digitales prolonga las exigencias laborales durante periodos destinados al descanso y la convivencia familiar. Asimismo, la OMS clasifica al Síndrome de burnout en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) como un fenómeno ocupacional resultante del estrés crónico no gestionado adecuadamente, caracterizado por:

  • Agotamiento.
  • Distanciamiento mental.
  • Menor eficacia profesional.
cansancio laboral no normalizarse
Cansancio laboral no normalizarse

Cargas de trabajo y tareas de cuidado

El desgaste no concluye al finalizar la jornada laboral. Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 del INEGI, en México existe una marcada brecha de género en el trabajo no remunerado. Mientras los hombres dedican en promedio 18.2 horas semanales a tareas domésticas y de cuidados, las mujeres destinan 39.7 horas a la semana a estas labores.

Al sumar el empleo remunerado y el no remunerado, la carga total de trabajo para las mujeres alcanza las 61.1 horas semanales, lo que reduce significativamente el tiempo libre disponible para la recuperación física y la desconexión mental.

Entornos laborales y personal saludable

Frente a esta problemática, resulta fundamental implementar acciones conjuntas entre las empresas, las familias y las personas. En el ámbito organizacional, se recomienda:

  • Revisar las cargas de trabajo.
  • Definir límites claros sobre la disponibilidad fuera del horario laboral.
  • Facilitar el acceso a acompañamiento profesional.
  • En el hogar, la redistribución equitativa de los trabajos domésticos favorece el descanso efectivo.

Especialistas de la compañía farmacéutica Adium reafirman que en caso de cansancio permanente, es preciso identificar las señales de alerta a tiempo y solicitar ayuda profesional para preservar la salud integral y el bienestar general.