En las primeras horas de este sábado se concretó un importante despliegue de seguridad en el estado de Chiapas, que resultó en la detención de Jorge Lorenzo Lara Cordero, actual presidente municipal de Suchiapa, junto con Alexis Nucamendi Gómez, su antecesor.
La intervención de las autoridades federales y estatales representa un golpe relevante contra las presuntas redes de complicidad local con la delincuencia estatal.
Fuerzas de seguridad en Suchiapa
La captura ocurrió luego de tres días continuos de despliegues tácticos coordinados en el citado municipio, ubicado a 20 kilómetros de la capital, Tuxtla Gutiérrez. Elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) encabezaron la inspección de un inmueble, respaldados de manera estratégica por personal de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.

El trasfondo del procedimiento legal se remonta a una serie de incursiones dirigidas a combatir la venta de estupefacientes y la presencia del crimen organizado en la zona. Las indagatorias cobraron mayor fuerza luego de que, en días previos, un presunto líder delictivo arrestado se fugara de la sede de la policía municipal. Este hecho condujo a la detención inicial del jefe policial local, cuyas declaraciones posteriores aportaron elementos clave que vincularon a los altos mandos del municipio con el funcionamiento de los grupos delictivos en el área.
El que manda… nunca se fue
De acuerdo con las indagatorias ministeriales, aunque Lara Cordero ocupaba formalmente el cargo de presidente municipal de Suchiapa, las evidencias sugieren que Nucamendi Gómez ejercía el control efectivo sobre la administración local. Anteriormente, Lara Cordero, originario de Chihuahua, había fungido previamente como titular de la Secretaría de Obras Públicas del municipio durante los dos periodos de gobierno previos encabezados por su antecesor.
Las investigaciones señalan la presunta existencia de un esquema institucional paralelo que facilitaba las operaciones delictivas locales. Los detenidos quedaron a disposición de la representación social para resolver su situación jurídica y determinar la responsabilidad de cada uno en los hechos imputados.


Combate a la impunidad regional
Esta intervención coordinada evidencia un endurecimiento en las acciones institucionales ante posibles nexos entre servidores públicos municipales y células criminales en el estado de Chiapas, gobernado por Eduardo Ramírez Aguilar. La coordinación entre los tres niveles de gobierno busca restablecer la seguridad en la franja central de la entidad y prevenir la infiltración en las corporaciones de policía municipal.
Las autoridades competentes mantendrán abiertas las líneas de investigación relativas al funcionamiento del ayuntamiento en cuestión y el posible deslinde de responsabilidades adicionadas a la fuga del reo y las redes operativas en la zona.

