En un esfuerzo por contener las presiones inflacionarias derivadas del mercado energético global, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que su administración ha logrado establecer un acuerdo estratégico con los concesionarios de estaciones de servicio.
El objetivo primordial de esta medida es mantener estable el precio del diésel y la gasolina, evitando que el incremento internacional en el precio del petróleo se traslade de manera directa al bolsillo de los consumidores mexicanos y, por ende, a la cadena de suministro nacional.
Claudia Sheinbaum logra acuerdo con gasolineros
La mandataria destacó que el diésel es el combustible fundamental para el transporte de carga y mercancías en el país, por lo que cualquier variación abrupta en su costo tiene un impacto inmediato en el precio de los productos básicos.
Tras una serie de mesas de diálogo con los gasolineros, se logró fijar un precio promedio de 28.28 pesos por litro. Sheinbaum reconoció que, aunque el precio sigue siendo alto comparado con semanas anteriores, cuando oscilaba entre los 26.50 y 27 pesos, la intervención gubernamental evitó que el combustible alcanzara o superara la barrera de los 35 pesos por litro.

Diésel se quedará estable gracias al IEPS
Para lograr este control de precios sin desestabilizar las finanzas públicas, el Gobierno Federal está aplicando una compensación fiscal directa a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Esta herramienta permite absorber parte de la volatilidad externa del crudo, funcionando como un colchón financiero para los distribuidores. Según explicó la jefa del Ejecutivo, sin esta intervención, la dinámica del mercado internacional habría impulsado el costo del diésel a niveles críticos, lo que pondría en riesgo la estabilidad del sector transporte.
Además de la estrategia fiscal, Sheinbaum Pardo señaló que Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) mantendrán una vigilancia permanente en las terminales de almacenamiento y en las estaciones de servicio.
Esta supervisión busca garantizar que los beneficios del subsidio y los acuerdos voluntarios lleguen realmente al consumidor final, evitando que intermediarios realicen incrementos injustificados.
“El objetivo es seguir trabajando esta semana y la próxima para ver de qué manera podría haber un mejor precio en las terminales”, puntualizó la mandataria durante su intervención.
El impacto del aumento del Diésel
La estabilización del diésel en 28.28 pesos es vista como una medida de protección para la economía popular, ya que la logística de distribución de alimentos y bienes de consumo depende casi en su totalidad de este hidrocarburo. La presidenta subrayó que el diálogo con los empresarios del sector gasolinero continuará siendo diario para buscar reducciones adicionales.
“Hablamos con los gasolineros. Hubo una reducción a 28.23, 28.28 y todavía queremos que haya una reducción adicional”, afirmó, dejando clara la intención de seguir presionando a la baja mediante acuerdos de voluntad.
Finalmente, el gobierno reiteró que la transparencia será el eje rector de esta política energética. Profeco intensificará los operativos de “Quién es quién en los precios” para exponer a aquellas gasolineras que no respeten los márgenes acordados, especialmente en el caso de la gasolina premium y el diésel.

Con estas acciones, la administración de Sheinbaum busca no solo mitigar el impacto del entorno internacional, sino también establecer una ruta de certidumbre para los transportistas y las familias mexicanas en el manejo de los costos energéticos.

