La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha encendido las alarmas en el sector salud de México tras detectar la comercialización de lotes falsificados de Ozempic (semaglutida). Este medicamento, diseñado originalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2, ha alcanzado una popularidad masiva en los últimos meses debido a su uso “fuera de etiqueta” para la pérdida de peso, lo que ha generado un mercado negro lucrativo y peligroso.
De acuerdo con el comunicado oficial, el producto erróneo se presenta en la modalidad de 1 mg en pluma precargada. La autoridad sanitaria enfatizó que este hallazgo representa un riesgo sanitario crítico, ya que las unidades falsificadas carecen de garantías sobre su fabricación, almacenamiento y contenido real.

¿Qué detectó Cofepris sobre el Ozempic falsificado?
El análisis técnico que derivó en esta alerta fue posible gracias a la colaboración e información proporcionada por Novo Nordisk México, el titular del registro sanitario original. Tras realizar comparativas visuales y químicas, se identificaron múltiples anomalías que permiten distinguir las unidades peligrosas de las auténticas.

Irregularidades clave en los lotes apócrifos
Las investigaciones arrojaron resultados preocupantes sobre la composición y el empaque del fármaco:
- Ausencia de principio activo: El producto analizado no contiene semaglutida, lo que anula cualquier beneficio terapéutico y deja al paciente sin control sobre su glucosa o metabolismo.
- Manipulación del empaque: Se detectaron plumas que fueron reetiquetadas. En muchos casos, la etiqueta del dispositivo no coincide con la información de la caja.
- Barreras lingüísticas: El empaque presenta textos en idiomas distintos al español, lo cual es una violación directa a la normativa de etiquetado en México.
- Inconsistencia en lotes: Los números de lote impresos en el cartón exterior no concuerdan con los grabados en el dispositivo inyector.
Además, la Cofepris advirtió que, al desconocerse la procedencia y la cadena de frío de estos productos, existe una alta probabilidad de que el líquido esté contaminado o adulterado con sustancias nocivas.

Riesgos para la salud
El consumo de medicamentos falsificados no es un tema menor. Al tratarse de un fármaco inyectable que actúa sobre el sistema endocrino, las consecuencias pueden ser severas. Según la Ley General de Salud, el Ozempic es un medicamento que estrictamente requiere receta médica y supervisión profesional.
El uso de estas versiones piratas puede provocar desde infecciones locales en el sitio de inyección hasta choques anafilácticos o descompensaciones metabólicas graves en pacientes diabéticos que confían su tratamiento a una sustancia inerte o tóxica.

Recomendaciones de seguridad para los consumidores
Ante la creciente demanda de este fármaco, la autoridad sanitaria insta a la población y a las farmacias a extremar precauciones para evitar la adquisición de insumos ilícitos. Las directrices principales incluyen:
- Verificación rigurosa: Confirmar siempre que los números de lote y las fechas de caducidad sean idénticos tanto en la caja como en la pluma precargada.
- Canales de venta oficiales: Queda estrictamente prohibida la compra de medicamentos a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería o mercados informales.
- Dudar de ofertas irreales: Si el precio es significativamente más bajo que el del mercado formal, es casi seguro que se trata de un producto ilegal o robado.
- Suspensión inmediata: En caso de notar cambios en el color del líquido, resistencia inusual al inyectar o malestar tras la aplicación, se debe interrumpir el uso y acudir al médico.
La Cofepris solicita a la ciudadanía reportar cualquier anomalía o punto de venta sospechoso a través de su página oficial de denuncias sanitarias para frenar la distribución de estos productos que ponen en jaque la salud pública nacional.
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