El Vaticano oficializó la agenda del próximo consistorio de cardenales, un evento que marcará la segunda ocasión en lo que va del año en que el colegio cardenalicio se congregará junto al papa León XIV. La cita previa tuvo lugar a inicios de enero, registrando una nutrida asistencia de 170 purpurados de diversos lugares del mundo.
Con la nueva convocatoria, el pontífice refuerza una de las principales directrices de su administración: establecer canales de escucha directa y cercana con los obispos de mayor rango de la Iglesia católica al menos una vez al año, modificando la percepción habitual de que estas juntas se limitan estrictamente a nombrar nuevos cardenales o calendarizar canonizaciones.

Metodología basada en la sinodalidad
El encuentro se desarrollará los días 26 y 27 de junio, distribuyéndose en diversas sesiones de debate programadas para la mañana y la tarde, en el aula Pablo VI, una locación estratégica que evoca la dinámica empleada en el sínodo de la sinodalidad. Dicha analogía no responde únicamente al espacio físico, sino al propio sistema operativo de las jornadas, ya que se implementará una metodología de participación colectiva.
Los asistentes se estructurarán en dos bloques mayores que a su vez se segmentarán en grupos más específicos. En total, se conformarán nueve subdivisiones integradas por cardenales electores ordinarios, mientras que otras once subdivisiones agruparán a los prelados de la curia junto a los no electores.

Diálogo global y estricta confidencialidad
Los temas de la agenda central apuntan a las problemáticas actuales más complejas de la sociedad moderna. Los debates girarán en torno al impacto de los conflictos globales vigentes, las polarizaciones sociales y las estrategias concretas que la Iglesia puede asumir para la edificación de la paz. Asimismo, el programa contempla el análisis de las estructuras del poder dentro de la institución y la revisión profunda de la primera encíclica papal, titulada Magnifica Humanitas.

Cada jornada de trabajo estará antecedida por celebraciones litúrgicas a las 7:30 de la mañana. La misa del viernes estará a cargo del propio León XIV, mientras que la del sábado será oficiada por Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio. Para garantizar un ambiente idóneo de intercambio fraterno y evitar filtraciones externas, la Santa Sede ha solicitado a todos los purpurados un estricto principio de confidencialidad, limitando por completo cualquier tipo de declaración o contacto con los medios de comunicación durante el desarrollo de la cumbre.

