145 quejas sobre la presencia de sedimentos, mal olor y cambios de color en el agua potable en Jalisco, se reportaron tan sólo en septiembre de este año. El estado enfrenta una crisis por contaminación en el agua, que entre otras cosas, impide a los habitantes realizar actividades diarias como bañarse o preparar alimentos.
Investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) alertaron sobre niveles críticos de turbiedad, microorganismos y el riesgo de toxinas, utilizando el concepto de “bancarrota hídrica” ante el desgaste de las reservas locales.

Soluciones y atención ante crisis de agua en Jalisco
Ante esto, las autoridades estatales han anunciado medidas en Guadalajara, donde se presenta la mayor afectación. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció un esquema de rotación del servicio (tandeos) que durará meses en una primera etapa. Los cortes al servicio, podrán durar de uno a dos días por zonas.
Esto se aplicará mientras que se concluyen las obras que permitirán dejar de usar agua de mala calidad proveniente de la presa Las Pintas.
La decisión se tomó luego de que se detectaron varias descargas irregulares en el canal, que terminan en la presa del mismo nombre, por lo que desde hace meses se trabaja en eliminarlas y conducir el agua, mediante los colectores existentes, hacia la planta de tratamiento de El Ahogado.
La principal causa del agua con mal aspecto está en el sistema antiguo de abastecimiento que trae líquido desde el Lago de Chapala.
El acueducto de Chapala tiene una infraestructura con muchos años de antigüedad, sin mantenimiento y en franco deterioro.
Las soluciones que son realizar obras de mantenimiento en la presa y dejar de utilizar el agua proveniente de ahí, no generarán un aumento en las tarifas del SIAPA (Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantariillado), según afirmó el gobierno estatal. También descartó deuda pública y la privatización del servicio.
Zonas más afectadas por la crisis de agua en Guadalajara
Las zonas más afectadas por la crisis de agua turbia, con sedimentos y mal olor en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) abarcan entre 475 y 650 colonias distribuidas en varios municipios.
Habitantes de la colonia Chapalita o de Miravalle, reciben literalmente lodo; algunos políticos proponen desaparecer el modelo actual y otros plantean devolver el control a los municipios, mientras que el Gobierno de Jalisco impulsa un plan de rescate con inversiones históricas por 25 mil millones de pesos.
Lo que inició a finales de 2025 con denuncias aisladas en diversas colonias de Guadalajara, terminó por convertirse en una crisis sanitaria, ambiental, política e institucional que hoy mantiene bajo escrutinio al Gobierno de Jalisco, a los ayuntamientos metropolitanos y al propio SIAPA.

