La directiva de Cruz Azul, bajo la gestión del ingeniero Víctor Velázquez, ha determinado poner fin al ciclo de Nicolás Larcamón como director técnico. Esta drástica resolución ocurre a tan solo una fecha de que finalice la fase regular del Clausura 2026 en la Liga MX. El detonante principal fue la alarmante racha de nueve compromisos consecutivos sin conocer la victoria, situación que el presidente del Consejo de Administración consideró insostenible para las aspiraciones de la cooperativa cementera.
A escasos cuatro días de enfrentar al Necaxa en el cierre del torneo, la cúpula celeste optó por sacudir el vestuario. La intención de este movimiento es reactivar a una plantilla que, según la visión directiva, posee el talento suficiente para ser protagonista en la Liguilla. A pesar de las dificultades recientes, el alto mando confía en que el equipo puede pelear por el campeonato, incluso ante las probables ausencias que generarán las convocatorias a la Selección Mexicana.

Un proceso marcado por altibajos y falta de autocrítica
El paso del estratega argentino por el banquillo de La Máquina estuvo lleno de contrastes. Aunque hubo momentos de lucidez, el peso de los fracasos internacionales fue determinante. En la memoria de la afición persiste la dolorosa goleada de 7-0 sufrida ante el Seattle Sounders en la Leagues Cup, así como el tropiezo frente al Flamengo de Brasil en la Copa Intercontinental. Además, la pérdida del liderato en el certamen anterior tras caer ante Pumas y la posterior eliminación frente a Tigres mermaron la confianza en su metodología.
Durante este 2026, la relación entre el cuerpo técnico y la dirigencia se fracturó debido a una planeación deportiva cuestionable. Si bien se cumplió el deseo de fichar a Agustín Palavecino, el balance de transferencias dejó un déficit numérico en el plantel. Las incorporaciones de Nico Ibáñez y Cristian Ebere se concretaron de forma extemporánea, lo que dificultó la cohesión del grupo. Finalmente, la falta de autocrítica en las conferencias de prensa de Larcamón, plagadas de justificaciones ante los malos resultados, aceleró su salida tras alcanzar un acuerdo económico.
El interinato y el desplome futbolístico de 2026
De acuerdo con reportes periodísticos, el mando técnico será asumido de forma interina por Sergio Pinto y Joel Huiqui. Ellos tendrán la responsabilidad de rescatar un proyecto que se desmoronó tras un inicio prometedor, donde incluso llegaron a quitarle el invicto a las Chivas de Guadalajara.

El declive comenzó el pasado 14 de marzo frente a los Pumas de la UNAM. A partir de ese empate agónico, el cansancio por la doble competencia afectó el rendimiento físico de los futbolistas. El punto de quiebre definitivo ocurrió tras la pobre exhibición ante el LAFC y los recientes empates frente a Tijuana y Querétaro.
