La Comisión Estatal del Agua (CEA) y la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (PROEPA) presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra el municipio de El Salto, Jalisco, por una presunta descarga irregular de aguas residuales en las inmediaciones del Río Santiago.
De acuerdo con las autoridades estatales, los hechos ocurrieron el pasado 15 de septiembre en las inmediaciones de la colonia La Azucena, donde se habría registrado la descarga de aguas negras, líquidos químicos o sustancias bioquímicas hacia el cauce del río.
La denuncia busca que la autoridad federal determine cómo ocurrieron los hechos y si existen elementos para establecer responsabilidades por posibles delitos contra el ambiente. El caso llegó a conocimiento de las autoridades después de que circularan reportes e imágenes sobre un vehículo tipo vactor que presuntamente realizó una descarga en la zona.

La CEA informó que aportará a la FGR información técnica relacionada con la calidad del agua y las posibles consecuencias derivadas de la descarga, mientras que la PROEPA dará seguimiento a los aspectos ambientales que correspondan dentro de sus facultades.
El procurador estatal de Protección al Ambiente, Iker Frangie Martínez Gallardo, señaló que la descarga debe ser investigada por las autoridades federales, mientras que el titular de la CEA, Luis Enrique Barboza Niño, pidió que se aplique la ley ante una conducta que, de comprobarse, afectaría una fuente hídrica de la entidad.

Tras la denuncia presentada por la CEA y la PROEPA, será la FGR la que determine si existen elementos suficientes para establecer responsabilidades por los hechos ocurridos en La Azucena.
A 18 años de la muerte de Miguel Ángel, persiste la preocupación por el Río Santiago
La problemática ambiental del Río Santiago tiene como uno de sus episodios más recordados la muerte de Miguel Ángel López Rocha, un menor que cayó al río en el municipio de El Salto y murió intoxicado por arsénico gracias a la contaminación del río, según lo reportó Zona Docs.
El 13 de febrero de 2008 murió Miguel Ángel, de ocho años, tras permanecer varios días en coma por una falla multiorgánica asociada a exposición aguda al elemento químico, un metal pesado utilizado en procesos industriales.
El caso se convirtió en un referente de las denuncias de habitantes y organizaciones por la contaminación del afluente y sus posibles efectos en las comunidades de la zona. De hecho, la misma fuente informa que colectivos han denunciado “más de 3 mil fallecimientos asociados a la contaminación del Río Santiago y advierten que el saneamiento no funcionará si no se regula y sanciona a la industria responsable de las descargas tóxicas”.

En 2026, instituciones federales, estatales, municipales, comunidades y especialistas han mantenido reuniones relacionadas con el saneamiento de la cuenca y la atención de los impactos ambientales y de salud. Tan solo, el 17 de septiembre pasado diputados jaliscienses se reunieron para determinar acciones frente a la contaminación del río.
Señalaron que corresponde a la PROEPA investigar y sancionar a los responsables de la descarga registrada a la altura de La Azucena y afirmaron que el problema de las descargas no se limita a un solo caso, sino que existen vertimientos de carácter municipal, particular, agrícola, pecuario e industrial.
¿Una esperanza para el Río Santiago?
Hace dos años, la Universidad de Guadalajara informó que investigadores del Centro Universitario de Tonalá, es posible recobrar el Río Santiago. De acuerdo con la investigación, si no se detiene su saneamiento, recuperación, vigilancia, inspección y monitoreo, es posible recuperar el cause.
De acuerdo con la UdeG, se tendrían que focalizar zonas urgentes donde la concentración de la contaminación es mayor, como en las zonas de El Salto y Juanacatlán, así como ejecutar una estrategia de atención, monitoreo e inspección para evitar que los contaminantes lleguen al río.
Hasta el momento, se han encontrado residuos fecales, fertilizantes, metales como cadmio, mercurio, arsénico y plomo, o hidrocarburos cancerígenos como benceno, según informó la UdeG, quien también citó que algunas de estas sustancias se han identificado en cuerpos de menores que viven cerca del río, según un estudio de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

