En un movimiento que marca un cambio de rumbo significativo en la política extractiva del país, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha presentado formalmente al grupo de especialistas encargado de evaluar el regreso de la fracturación hidráulica, mejor conocida como fracking, a territorio mexicano.
Este comité, denominado por la propia mandataria como un “Dream Team”, tiene la responsabilidad de determinar si el uso de nuevas tecnologías puede mitigar los daños ambientales que históricamente han rodeado a esta práctica, con el fin último de alcanzar la tan anhelada soberanía energética.
El equipo destaca por su perfil académico de alto nivel, integrando a las instituciones más prestigiadas de la nación. No se trata solo de un grupo de asesores políticos, sino de un cuerpo técnico que pondrá a prueba la viabilidad de explotar gas no convencional, especialmente en la región de Coahuila, donde las características geológicas y la baja densidad poblacional parecen ofrecer un escenario propicio para los planes del Gobierno Federal.
¿Quiénes son las personas que integran este equipo?
El pilar fundamental de este equipo reside en las universidades públicas. La presencia de Leonardo Lomelí, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), envía un mensaje de rigor científico al proyecto. Lomelí ha sido claro al señalar que cualquier avance debe contemplar los costos ambientales, sin perder de vista la importancia de reducir la dependencia de gas extranjero.

Acompañando al rector de la UNAM, se encuentran figuras clave de la educación tecnológica y la investigación en México:
- Tomás Huerta: Director General del Instituto Politécnico Nacional (IPN), institución que aporta gran parte del conocimiento en ingeniería geológica y química.
- Gustavo Pacheco: Rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), sumando una visión crítica y académica al análisis.
- Rosaura Ruíz: Quien encabeza la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, funcionando como el puente directo entre la comunidad científica y el gabinete presidencial.
Los especialistas técnicos: El cerebro de la operación
Más allá de los nombres institucionales, el “Dream Team” cuenta con especialistas con décadas de experiencia en hidrocarburos y gestión de recursos naturales. Entre los nombres más relevantes destacan el Doctor Carlos Herralde Monreal, experto directo en la técnica de fracturación, y el Doctor Eric Emmanuel Luna, proveniente del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).
Un punto crítico del fracking es el uso del agua. Para abordar esta preocupación, la presidenta integró a la Doctora Blanca Jiménez, actual embajadora en Francia y una de las voces más autorizadas a nivel internacional en temas de gestión hídrica. Su papel será fundamental para determinar si el proceso puede realizarse sin comprometer el abastecimiento de agua en las zonas áridas del norte.

El equipo se complementa con perfiles como Luis Fernando Camacho, de la Universidad Autónoma de Coahuila, aportando el pulso local; Helena Centeno (UNAM); y un sólido bloque del IPN conformado por Manuel Martínez Morales, Rosa María Hernández y José Alberto Morquecho, todos expertos en geociencias y química industrial.

Buscan una soberanía energética
El respaldo operativo de este equipo técnico lo proporcionan los titulares de las áreas estratégicas: Víctor Rodríguez(Pemex), Luz Elena González (Secretaría de Energía) y Emilia Calleja (CFE). La meta es clara: presentar conclusiones en un plazo de dos meses.
La presidenta Sheinbaum ha reconocido que su postura previa era de rechazo absoluto, pero el avance tecnológico y la necesidad de dejar de importar gas de Estados Unidos han abierto la puerta a esta revisión científica. Si este “Dream Team” da luz verde, México podría iniciar una nueva era en su industria extractiva, fundamentada no solo en la necesidad política, sino en el conocimiento técnico más avanzado disponible en el país.
