Las afecciones cardiacas continúan ubicándose en el primer lugar de decesos en México, impactando de manera constante a mujeres y hombres. Con motivo del Día Mundial del Corazón, conmemorado cada 29 de septiembre, organismos internacionales de salud hacen un llamado urgente a priorizar el diagnóstico oportuno y la prevención, enfatizando la importancia de no ignorar ningún síntoma.
Impacto en el panorama nacional
De acuerdo con las estadísticas de defunciones registradas publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el primer trimestre del año 2026 se registraron 49 mil 252 fallecimientos derivados de patologías del corazón. La magnitud de este problema de salud pública quedó evidenciado en años previos, ejemplo de ello es que en el 2024 se contabilizó un promedio de 93 decesos por hora causado por estos padecimientos en territorio mexicano.

A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca del 82% de las muertes cardiovasculares se relacionan directamente con infartos de miocardio y eventos cerebrovasculares. Estas afecciones abarcan un espectro amplio de trastornos que dañan progresivamente el sistema circulatorio y la estructura muscular cardiaca.

Factores de riesgo silenciosos
Uno de los mayores obstáculos para un tratamiento oportuno radica en que diversas condiciones no generan molestias evidentes durante etapas iniciales. La hipertensión arterial, los niveles elevados de glucosa o el colesterol alto son factores que pueden permanecer asintomáticos, incluso por años, mientras deterioran el organismo, asegura la doctora Maricarmen Martínez, Gerente Médico de Adium Farmaceútica.
Expertos en medicina destacan la relevancia de monitorear valores clave de forma periódica, como:
- La presión arterial y el perfil lipídico.
- Manifestaciones bruscas como molestia o presión en el tórax, asociadas con frecuencia a dificultad respiratoria, sudor frío o dolor irradiado hacia brazos, espalda o mandíbula, requieren valoración médica inmediata.
- Pérdida súbita de fuerza en las extremidades.
- Alteraciones repentinas del lenguaje son señales críticas de un accidente cerebrovascular que no deben posponerse.
Estrategias preventivas para la salud cardiovascular
A pesar del impacto de estas enfermedades, una proporción significativa de los eventos graves se puede prevenir o retrasar mediante cambios en el estilo de vida:

- Conocer y controlar la presión arterial.
- Revisar los niveles de colesterol y glucosa de acuerdo con la edad, antecedentes y recomendaciones del profesional de salud.
- Realizar actividad física regularmente.
- Mantener una alimentación equilibrada, con menor consumo de sal, grasas saturadas y productos ultraprocesados.
- No fumar y evitar la exposición al humo del tabaco.
- Mantener un peso saludable.
- Cumplir los tratamientos formulados cuando existe hipertensión, diabetes, colesterol elevado u otra enfermedad cardiovascular.
- Reconocer las señales de alarma y consultar oportunamente.
En caso de tener síntomas de manera súbita, dificultad para respirar, sudoración fría, náuseas, mareo, debilidad o dolor que puede extenderse hacia el brazo, hombro, espalda, cuello o mandíbula, así como la alteración repentina del habla, dificultad para comprender, pérdida súbita de fuerza o sensibilidad en la cara o en una extremidad, problemas repentinos de visión, alteraciones del equilibrio o un dolor de cabeza intenso y súbito, se sugiere acudir de inmediato a recibir atención médica para evitar complicaciones mayores que pongan la vida en riesgo, sugiere la especialista.

