Enrique Inzunza Cázarez, actual senador por el estado de Sinaloa bajo las siglas de Morena, atraviesa el momento más crítico de su carrera política. Tras ser señalado formalmente por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, el legislador se encuentra en el centro de una disputa que mezcla la soberanía nacional con acusaciones criminales de alto nivel.
Inzunza, quien se alista para integrar la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, ha rechazado tajantemente los cargos, calificándolos de “falsos y dolosos”.
Enrique Inzunza dentro del Senado
La carrera de Inzunza Cázarez inició lejos de los reflectores políticos. Entre 1993 y 1996, trabajó como bibliotecario en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Sin embargo, su ascenso técnico fue constante; para 1996 ya se desempeñaba como coordinador de Investigación Jurídica del Instituto de Capacitación Judicial del Supremo Tribunal de Justicia.

Su experiencia en la administración pública se consolidó como asesor de la Unidad de Estudios Constitucionales de la Secretaría General de Sinaloa entre 1999 y 2001. No obstante, su mayor influencia la ejerció en el Poder Judicial local, donde fue director del Instituto de Capacitación Judicial, magistrado y, finalmente, alcanzó la posición de Magistrado Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Sinaloa. Además de su paso por la justicia, sirvió como secretario general durante la administración de Quirino Ordaz Coppel.

El salto al Senado y su papel legislativo
En 2024, Inzunza llegó al Senado de la República tras integrar la fórmula de Morena junto a Imelda Castro, ganando la elección con una ventaja de más de 300 mil votos sobre la coalición opositora. Al asumir su escaño, declaró que su candidatura no era una aspiración personal, sino un proyecto de Estado para revertir décadas de gobiernos previos.
Actualmente, su peso en el Congreso es significativo: preside la Comisión de Estudios Legislativos y es integrante de comisiones clave como Defensa Nacional, Justicia, Derechos Humanos y Gobernación.

Señalamientos y posible condena en Estados Unidos
El conflicto escaló este miércoles cuando el gobierno de EE. UU. lo vinculó con investigaciones relacionadas al Cártel de Sinaloa. Inzunza argumentó que estas acusaciones son una represalia por su postura en contra de la participación estadounidense en operativos de seguridad en territorio mexicano. “Rechazo enfática y firmemente las imputaciones”, aseveró el legislador a través de sus redes sociales.
Pese a su rechazo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya recibió solicitudes con fines de extradición en su contra, las cuales han sido turnadas a la Fiscalía General de la República (FGR) para su evaluación bajo la legislación mexicana. El panorama jurídico en el extranjero es severo: de ser procesado y hallado culpable por la justicia estadounidense, Enrique Inzunza Cázarez podría enfrentar una pena mínima de 40 años de prisión o, incluso, una condena de cadena perpetua.
