En una operación conjunta, las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel iniciaron este sábado una campaña de ataques denominada “Furia Épica” contra puntos estratégicos en territorio iraní.
La ofensiva, que incluyó detonaciones en la capital, Teherán, y otras ciudades clave, tuvo como objetivos principales las sedes de poder donde se ubican el ayatolá Alí Jamenei y el presidente Masud Pezeshkian.
Desde su residencia en Florida, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó el inicio de las hostilidades, bajo el argumento de neutralizar la capacidad nuclear de la república islámica.
El mandatario calificó la intervención como una medida de seguridad global, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló que la prioridad es erradicar una amenaza existencial para su nación.

“Este régimen terrorista no puede tener nunca un arma atómica. Vamos a destruir sus misiles y arrasar por completo su industria misilística. Quedará totalmente aniquilada, de nuevo. Vamos a aniquilar su marina”.
A pesar de la magnitud de la incursión, fuentes oficiales de la televisión estatal iraní informaron que el presidente Pezeshkian se encuentra fuera de peligro. No obstante, en la zona de Pasteur, donde reside el líder supremo, se reportaron columnas de humo y un despliegue de seguridad excepcional tras el impacto de proyectiles.
Respuesta de Irán y afectaciones regionales
La réplica de Teherán no se hizo esperar. Los Guardianes de la Revolución confirmaron el lanzamiento de drones y misiles contra Israel, además de ofensivas dirigidas a bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Dichas acciones provocaron cierres inmediatos de espacios aéreos en países como Irak, Siria, Qatar.
El saldo humano inicial registra la muerte de 24 estudiantes tras un bombardeo israelí contra una escuela en el sur de Irán. Asimismo, en los Emiratos Árabes Unidos, se confirmó el fallecimiento de un civil debido a la caída de fragmentos de misiles en la ciudad de Abu Dabi, lo que evidencia la expansión del conflicto hacia países vecinos.


Ruptura de negociaciones y movilización militar
Este enfrentamiento bélico se produce apenas días después de una ronda de diálogos en Omán, que representaba el último recurso diplomático para frenar la guerra. La tensión se agudizó tras el ultimátum de febrero emitido por Washington y el despliegue del portaaviones USS Gerald Ford en costas cercanas.
En el plano político, figuras de la oposición iraní en el exilio, como Reza Pahlavi, han manifestado su respaldo a la intervención, instando a una transición en el gobierno. Por su parte, el ejército israelí sostiene que los bombardeos son el resultado de meses de planeación técnica para desarticular la producción de misiles balísticos iraníes.
“La hora de su libertad está al alcance de la mano. Quiero estar a su lado lo antes posible para que juntos podamos recuperar y reconstruir Irán”, señaló.
La situación permanece en constante evolución, con sistemas de defensa antiaérea activos en Jerusalén y múltiples ciudades del Golfo. Las potencias involucradas han advertido que las operaciones continuarán hasta que se consideren eliminadas las amenazas inminentes contra sus aliados.
