Estados Unidos ordenó el despliegue de al menos 2 mil paracaidistas en Medio Oriente, en un movimiento que coincide con recientes contactos indirectos con Irán para contener la escalada del conflicto en la región.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, las tropas pertenecen a una división aerotransportada con capacidad de movilización rápida, lo que permitiría a Washington ampliar su margen de respuesta ante distintos escenarios en la zona.
Presión militar en paralelo a contactos diplomáticos
Aunque el destino exacto de los elementos no ha sido revelado, la decisión del Pentágono busca reforzar las opciones estratégicas del gobierno encabezado por Donald Trump, en un contexto de alta tensión con Teherán.

Versiones periodísticas apuntan a que el despliegue podría estar vinculado a puntos clave como instalaciones energéticas iraníes en el Golfo Pérsico, en especial tras operaciones militares recientes en la región.
El anuncio ocurre luego de que el mandatario estadounidense afirmara que Irán habría hecho concesiones en los primeros acercamientos, sin detallar su alcance.
Irán niega negociaciones directas
Pese a estas declaraciones, el gobierno iraní ha rechazado la existencia de un diálogo directo. El portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, señaló que únicamente han recibido mensajes a través de intermediarios sobre el interés de Washington en negociar.
La actual crisis en Medio Oriente suma ya cuatro semanas, tras la ofensiva iniciada a finales de febrero con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.

Desde entonces, Irán ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y objetivos estratégicos en el Golfo, además de mantener bloqueado el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.
El despliegue de tropas ocurre en un escenario de incertidumbre, donde la presión militar y los intentos diplomáticos avanzan en paralelo, sin que hasta ahora exista claridad sobre una posible desescalada del conflicto.
Con información de EFE.
