La administración de Donald Trump ordenó el cese del despliegue masivo de agentes de inmigración en el estado de Minnesota.
Tom Homan, el “zar” de la frontera, confirmó este jueves en Minneapolis la conclusión de la denominada Operación Metro Surge, un operativo marcado por la controversia tras el fallecimiento de dos ciudadanos estadounidenses a manos de fuerzas federales.
El balance oficial de la Operación Metro Surge
Durante una rueda de prensa, Homan informó que el presidente aceptó la propuesta de finalizar las acciones tácticas en la entidad.
Según el funcionario, la campaña alcanzó los “resultados satisfactorios” que el gobierno federal proyectó desde su inicio, especialmente en materia de colaboración con autoridades locales.
“Como resultado de nuestros esfuerzos aquí, Minnesota ya no es un estado santuario para los delincuentes”. dijo.
De acuerdo con las cifras oficiales presentadas por el zar, el operativo acumuló más de 4,000 arrestos desde su implementación.

A pesar del retiro del grueso de las fuerzas, un “pequeño contingente de personal” mantendrá su presencia en el estado con el objetivo de realizar la transferencia de mando a las oficinas locales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Tensión social y bajas civiles
El despliegue en Minnesota enfrentó severas críticas debido a la muerte de Renée Good y Alex Pretti. Ambos ciudadanos estadounidenses perdieron la vida por disparos efectuados por elementos del ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El deceso de Pretti ocurrió durante una protesta contra las redadas federales, hecho que detonó una escalada de violencia en las calles.
La situación alcanzó niveles de tensión tales que la Casa Blanca amagó con la activación de la Ley de Insurrección para movilizar al Ejército estadounidense en territorio estatal.
Relevos en el mando federal
La finalización del operativo ocurre dos semanas después de que el presidente Trump retirara de sus funciones a Gregory Bovino, quien fungía como comandante general de la Patrulla Fronteriza y responsable de la coordinación inicial.

Homan, quien asumió el control tras la salida de Bovino y ordenó previamente la retirada de 700 agentes el pasado 4 de febrero, reconoció deficiencias en la ejecución previa de la misión:
“Como dije en mi primera rueda de prensa hace un par de semanas, el presidente Trump me envió aquí no porque la operación se estuviera llevando a cabo a la perfección, sino para identificar los problemas y aplicar soluciones que mejoraran la ejecución de nuestra misión”.
Con esta retirada, el gobierno federal busca cerrar un capítulo de alta fricción social en Minnesota, mientras las oficinas locales retoman las operaciones de rutina bajo un esquema de menor perfil.
RB
