Un reporte reciente de la organización ambientalista Greenpeace mostró que el agua de al menos 17 de pozos y cenotes del estado de Yucatán se encuentra contaminada con materias fecales.
De acuerdo con los reportes de esta fundación, cuerpos de agua de diferentes localidades dieron positivo a este tipo de contaminación, adicional a otras sustancias consideradas altamente nocivas para la salud de las personas.
Greenpeace alerta a la población por contaminación
Desde hace tiempo, la organización había informado que los cenotes de la península de Yucatán se estaban contaminando debido a que las megagranjas porcícolas (una de ellas alberga cerca de 50 mil cerdos en Izamal), están contaminando el subsuelo, donde se encuentran los mantos acuíferos.
Recordemos que desde mayo de 2020, Greenpeace evidenció que en la Península de Yucatán existen al menos 257 granjas porcícolas, de las cuales más del 90% operaban de forma ilegal y no cuentan con Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y, del mismo modo, informaron que 43 de estas se encontraban dentro de Áreas Naturales Protegidas, impactando el Anillo de Cenotes.
Luego de esto, colectivos como Ka´anan Ts´onot o también conocido como Guardianes de los Cenotes, se unieron a Greenpeace para exigir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación frenar las operaciones de estas megagranjas como la de Sitilpech, localidad que se ha convertido en símbolo de resistencia por su lucha contra la contaminación.
Greenpeace y su lucha contra la contaminación
Esta organizacación, junto con Red To’oné Ja’o’on presentaron recientemente nuevos análisis bioquímicos realizados en laboratorios de la UNAM y la Universidad Johns Hopkins.
Gracias a estos informes pudo confirmarse que, hasta el momento, hay 17 pozos y cenotes que presentan contaminación directa por bacterias dañinas e indicadores fecales porcinos, por lo que los activistas reiteran la urgencia de una moratoria para estas industrias.