El cineasta mexicano Guillermo del Toro ha vuelto a dejar una huella imborrable en la industria cinematográfica global. Este jueves 22 de enero, durante el esperado anuncio de los nominados para la 98.ª edición de los Premios Oscar, su más reciente producción, Frankenstein, se alzó como una de las grandes protagonistas al acumular nueve nominaciones.
Esta versión, basada en la inmortal novela de Mary Shelley de 1818, no solo es un homenaje al terror gótico, sino una carta de amor a los “monstruos” que han definido la carrera del director tapatío.
La película competirá en la categoría más prestigiosa de la noche: Mejor Película, donde se medirá ante rivales de peso como Sinners, que lidera la edición con 16 menciones, y One Battle After Another, que cuenta con 13.
Para Del Toro, este reconocimiento reafirma su capacidad de transformar historias clásicas en experiencias visuales y emocionales totalmente nuevas, logrando también una nominación personal en la categoría de Mejor Guion Adaptado.
El talento detrás del mito: Jacob Elordi y Alexandre Desplat
Uno de los puntos más altos de esta producción es su elenco y equipo técnico. El joven actor Jacob Elordi, quien asumió el reto de interpretar a “la Criatura”, recibió hoy su primera nominación al Oscar como Mejor Actor de Reparto. La crítica ha alabado su capacidad para transmitir vulnerabilidad y humanidad a través de capas de maquillaje y prótesis, logrando una conexión única con el espectador.
Por otro lado, la atmósfera sonora de la cinta también fue reconocida. El compositor francés Alexandre Desplat optará por el galardón a Mejor Banda Sonora Original. Esta es la tercera vez que Desplat y Del Toro unen sus talentos, una dupla que anteriormente ya nos regaló la magia de La Forma del Agua y Pinocho. La música en Frankenstein ha sido descrita como una pieza melancólica y poderosa que eleva la tragedia del personaje central.
En el apartado visual, Dan Laustsen fue nominado a Mejor Fotografía. Su relación profesional con el mexicano data de 1997 con Mimic, y en esta ocasión, Laustsen logró capturar la frialdad y el misticismo de los paisajes europeos con una maestría que lo coloca como uno de los favoritos para llevarse la estatuilla.
El dominio técnico y las ausencias polémicas
La Academia también reconoció el inmenso trabajo de carpintería cinematográfica que caracteriza a las películas de Del Toro. Frankenstein obtuvo candidaturas en categorías clave como:
- Mejor Diseño de Producción: Por la recreación detallada de los laboratorios y mansiones de la época.
- Mejor Diseño de Vestuario: Una pieza fundamental para situar la narrativa en el siglo XIX.
- Mejor Maquillaje y Peinado: Donde el diseño de la Criatura es, sin duda, el mayor logro.
- Mejor Sonido: Creando una experiencia inmersiva para el espectador.
Sin embargo, no todo fue celebración. La mañana dejó un sabor amargo entre los fans y críticos debido a dos grandes ausencias.
La primera es la de su protagonista, el guatemalteco-estadounidense Oscar Isaac, quien a pesar de entregar una actuación visceral como Victor Frankenstein, quedó fuera de la terna a Mejor Actor.
La segunda sorpresa negativa fue la omisión de Guillermo del Toro en la categoría de Mejor Dirección, una decisión que muchos consideran injusta dado que la película sí compite por el premio mayor.
A pesar de estos “olvidos”, el camino hacia el 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles luce brillante para el cineasta mexicano. Con nueve oportunidades de ganar, Frankenstein ya es una de las películas más importantes del año y un recordatorio de que, en las manos de Del Toro, los monstruos siempre tienen algo importante que decirnos


