A pesar de la existencia de un amparo que obliga a las autoridades a compartir los avances sobre los hallazgos en El Verde Camacho, municipio de Concordia, Sinaloa, el caso de Carlos Emilio permanece bajo un estricto e inamovible cerco de silencio.
Brenda Valenzuela, madre del joven de 22 años desaparecido el pasado 5 de octubre en Mazatlán, denunció que ni la Fiscalía General de la República (FGR) ni su homóloga estatal han cumplido con la información derivada de las diligencias en las fosas clandestinas localizadas recientemente, de acuerdo a un texto de RíoDoce.
La búsqueda de Carlos Emilio, quien fue visto por última vez en el bar Terraza Valentinos, se confronta con una estructura burocrática que prioriza la secrecía sobre el derecho a la verdad de las víctimas.

Aunque un tribunal federal determinó que la negativa de información es equiparable a actos de tortura, el flujo de datos sobre los cuerpos recuperados en la zona serrana de Concordia es nulo para los familiares.
Indiferencia política, acusan
De acuerdo a la nota del medio, en el análisis de la madre del joven duranguense, existe una desconexión total entre el dolor de las familias y la agenda de los tres niveles de gobierno.
Valenzuela señaló la ausencia de comunicación por parte del gobernador Rubén Rocha Moya, la presidenta Claudia Sheinbaum y la alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios, a quienes acusó de concentrar la logística y los recursos del Estado en la promoción del Carnaval de Mazatlán, por encima de la crisis de seguridad.

Con información de RíoDoce | RB
