El luchador conocido como ‘El Hijo de Fishman’ quedó en libertad, luego de alcanzar un acuerdo reparatorio con la familia del réferi Gerardo Germán Pineda, mejor conocido como ‘El Búho’, quien murió durante una función de lucha libre en Mineral de la Reforma, Hidalgo.
Recordemos que el luchador fue detenido el pasado miércoles 7 de octubre, luego de que presuntamente provocara que el réferi perdiera la vida durante la función de lucha libre en el Centro Deportivo Cultural 11 de Julio tras recibir un fuerte golpe y castigo físico en el ring, bajo la sospecha de habérsele aplicado un “martinete”.
Liberan al ‘Hijo de Fishman’, acusado de homicidio
El Padrón de Espectáculos de Lucha Libre fue el encargado de dar la noticia mediante un video en el que el abogado del despacho jurídico Magallán, Reyes y Asociados explicó la situación legal del luchador.
De manera precisa, nada más recalcar a través de las gestiones del despacho y del personal que integramos el mismo, se logró un acuerdo reparatorio en el cual el señor Fishman ya está en libertad a través de este acuerdo”, dijo el abogado.
Del mismo modo, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo confirmó que los familiares de la víctima pidieron resolver el caso mediante con un acuerdo reparatorio y le otorgaron el perdón legal; en este convenio se contempla el pago de la reparación del daño.
Hasta el momento no se sabe cuál fue el monto ni los plazos acordados por ambas partes.
El Padrón explicó que próximamente dará una conferencia de prensa junto con su familia y sus abogados para evitar especulaciones de lo sucedido y pidió a los medios no mal informar a la gente.

¿Qué es el martinete y por qué está prohibido en la lucha libre?
El martinete, conocido internacionalmente como piledriver, es una maniobra en la que el luchador coloca la cabeza del rival entre sus piernas, lo levanta y lo lleva hacia la lona, generando una fuerte presión sobre la zona cervical.
La peligrosidad del movimiento está relacionada con la posición que adopta el cuerpo y con la posibilidad de que la cabeza, el cuello o la columna reciban un fuerte impacto. Una ejecución incorrecta puede provocar lesiones cervicales, traumatismos, conmociones, parálisis e incluso la muerte.
Esta técnica es considerada prohibida dentro la lucha libre mexicana. Reglamentos de distintas comisiones establecen expresamente que su aplicación puede provocar la descalificación inmediata del luchador.

