El Super Bowl LX no solo será recordado por las jugadas en el emparrillado, sino por el momento en que la cultura latina se apoderó por completo del televisor global. Tras la presentación de Bad Bunny en el Levi’s Stadium, las cifras han comenzado a salir a la luz, confirmando lo que muchos sospechaban: el “Conejo Malo” ha establecido un nuevo estándar de audiencia, superando incluso a leyendas de la música que ostentaron el trono durante décadas.
De acuerdo con los reportes oficiales difundidos por la NFL y la cadena NBC este lunes 9 de febrero, el espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny alcanzó una audiencia impresionante, consolidándose como el más visto en la historia del evento.
Las cifras del récord: 142.3 millones de espectadores
El impacto de Benito Antonio Martínez Ocasio fue total. Según los datos de Nielsen, el show de medio tiempo registró un pico máximo de 142.3 millones de espectadores combinando televisión tradicional y plataformas de streaming.

Para poner esta cifra en perspectiva, Bad Bunny logró superar el récord previo que pertenecía a Kendrick Lamar, quien en el Super Bowl de 2025 atrajo a 133.5 millones de personas. Más impresionante aún es que logró batir la marca histórica de Michael Jackson, cuyo show de 1993 alcanzó los 133.4 millones de televidentes y se mantuvo como el estándar de oro por más de 30 años.
- Bad Bunny (2026): 142.3 millones
- Kendrick Lamar (2025): 133.5 millones
- Michael Jackson (1993): 133.4 millones
- Usher (2024): 129.3 millones
El factor streaming y la audiencia global
Uno de los puntos clave para alcanzar este número fue la diversificación de las plataformas. Mientras que en televisión abierta canales como Univision y NBC concentraron el grueso del público en Estados Unidos y México, el consumo en plataformas digitales como Peacock, Paramount+ y YouTube fue masivo.
El hecho de que Bad Bunny realizara su presentación completamente en español no fue una barrera, sino un imán. Los datos revelan que el interés por el show creció un 54% en mercados no hispanohablantes, como Canadá y el Reino Unido, demostrando que su música ha trascendido cualquier frontera lingüística.

Un fenómeno social y político
La audiencia masiva también se vio impulsada por la conversación en redes sociales. El show compitió indirectamente con una propuesta alternativa de sectores conservadores encabezada por Kid Rock, la cual, aunque logró atraer a cerca de 6 millones de espectadores simultáneos en YouTube, no pudo rivalizar con el alcance global del artista puertorriqueño.

El mensaje central de Bad Bunny, “Nada es más fuerte que el odio, que el amor”, se volvió viral en cuestión de minutos, generando un sentimiento de unidad que mantuvo a los espectadores pegados a la pantalla incluso después de terminada la rutina de 13 minutos.
México: El corazón de la audiencia
Un dato relevante para nuestro país es que la Ciudad de México se posicionó como la ciudad número uno a nivel mundial en interacciones y reproducciones del show a través de Apple Music inmediatamente después del evento. Esto refuerza el vínculo inquebrantable entre el artista y el público mexicano, que fue fundamental para empujar las métricas hacia este nuevo récord histórico.
Con estos números, Bad Bunny no solo cierra un capítulo brillante en su carrera, sino que deja la vara muy alta para el Super Bowl LXI, demostrando que el “dominio latino” es hoy más fuerte que nunca en el espectáculo más grande del mundo.
