Alrededor de de 2.59 millones de hogares en México enfrentan algún grado de inseguridad alimentaria, según reveló la Encuesta Intercensal (EIC) 2025, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Se identificó que 6.5 por ciento de los hogares en el país, experimentaron que al menos uno de sus integrantes se quedó sin acceso a la alimentación por falta de dinero o recursos.
En el 19.9% de los hogares donde se registró este fenómeno, se reportó que alguna de las personas menores de edad sintió hambre, pero no comió; que el 19.2% especificaron que se acostaron con hambre y 17.4% señalaron que comieron sólo una vez al día o dejaron de ingerir alimentos un día.
Encuesta de Salud y Nutrición en México
De acuerdo con la Encuesta de Salud y Nutrición, la malnutrición infantil en México, afecta a más de 1.3 millones de menores de cinco años, lo que limita su desarrollo físico, cognitivo y social. Además, 13.9% de la población infantil tiene peso inferior al recomendado.

En los hogares con personas adultas, 31 por ciento reportaron que sintieron hambre, pero no comieron; 27.9 por ciento comieron sólo una vez al día o dejaron de comer las 24 horas.
El Inegi detalló que en los hogares con al menos un integrante de 18 años y más, 16 por ciento expresaron que tiene una alimentación basada en muy poca variedad. Además, 11.5 por ciento señalaron que comieron menos de lo que consideraba necesario y 7.1 por ciento indicaron que alguna persona dejó de desayunar, comer o cenar por falta de recursos.
Las comunidades campesinas y pueblos originarios registran una mayor incidencia de vulnerabilidad, ya que estados del sureste, como Tabasco, Oaxaca, Campeche concentraron las proporciones más altas de carencia alimentaria.
En Tabasco, 15.32 por ciento de sus hogares no tuvieron acceso a alimentos, en Oaxaca fueron 10.13 por ciento y en Campeche, 9.94.


¿Qué es la inseguridad alimentaria?
La inseguridad alimentaria es la falta de acceso regular y permanente a una cantidad y calidad de alimentos seguros y nutritivos para llevar una vida sana y activa.
Entre las principales causas que la provocan, se encuentran: La pobreza y la baja seguridad financiera que impiden comprar comida. A esto se suma la inflación y los altos precios, sobre todo de los alimentos básicos, que superan el aumento de los salarios.
Fenómenos como las sequías, las inundaciones o la falta de agua, dañan los cultivos locales y la agricultura de subsistencia, sumándose a una infraestructura deficiente, en la que los problemas de transporte, almacenamiento o cadenas de suministro, dificultan que los alimentos lleguen a las comunidades.
