
Josh Allen y Myles Garrett firman acuerdos sin precedentes
El periodo de negociación legal de 52 horas de la NFL comenzó con un impacto significativo en el mercado financiero de la liga. Las extensiones de contrato de jugadores clave han marcado un hito en la historia de la NFL, redefiniendo el valor de las estrellas en el emparrillado.
Josh Allen, mariscal de campo de los Buffalo Bills, firmó una extensión récord de 330 millones de dólares, consolidándose como uno de los jugadores mejor pagados de todos los tiempos. Su contrato, con 250 millones garantizados, lo vincula con el equipo hasta la temporada 2030. A sus 28 años, Allen ha sido dos veces All-Pro y el MVP más reciente de los Bills desde 1991. Su impresionante trayectoria incluye 76 victorias, 262 touchdowns y 30.595 yardas en sus primeras siete temporadas, estableciendo un récord en la liga.
En paralelo, los Cleveland Browns aseguraron la continuidad de Myles Garrett con una extensión histórica. El acuerdo, de cuatro años y un total de 204,8 millones de dólares, lo convierte en el jugador no quarterback mejor pagado en la historia de la NFL. Con 122,8 millones garantizados y un promedio anual de 40 millones, Garrett, cuatro veces All-Pro y Jugador Defensivo del Año 2023, ha reafirmado su compromiso con la franquicia, disipando rumores de una posible salida.
Otro contrato destacado fue el de Jaycee Horn, estrella de los Carolina Panthers, quien firmó por cuatro años y 100 millones de dólares, convirtiéndose en el cornerback mejor pagado de la NFL. Con 70 millones garantizados, Horn ha demostrado su valía tras una temporada destacada en 2024, en la que acumuló 68 tacleadas, dos derribos y una intercepción en 15 juegos, logrando así su primera selección al Pro Bowl.
Estos acuerdos millonarios reflejan la creciente inversión de los equipos en talento élite, marcando un periodo de negociaciones históricas en la NFL.