La participación de la delegación mexicana en los Juegos Olímpicos de Invierno enfrentó un revés reglamentario este fin de semana, luego que la esquiadora y abanderada nacional, Sarah Schleper, resultó descalificada de la prueba de slalom gigante tras una inspección técnica de su equipo, lo que impidió que la atleta concluyera su participación en la justa de Milán-Cortina 2026.
El milímetro de la descalificación
El motivo de la sanción fue una irregularidad en las dimensiones de sus esquíes. Durante la revisión oficial, los jueces determinaron que el equipo de la competidora excedía por un milímetro el tamaño máximo permitido por la normativa internacional. Esta falta técnica derivó en la exclusión automática de la competencia.
Pese al desenlace, la veterana de siete ediciones olímpicas aceptó la determinación de los jueces:
“Fue un pequeño detalle, no era la forma en que quería despedirme de los Juegos pero hay que seguir las reglas”.

Relevo generacional y posible retiro
Tras el incidente, la deportista de 47 años —originalmente nacida en Estados Unidos y naturalizada mexicana— sugirió que esta podría ser su última aparición en el escenario olímpico. Sarah Schleper manifestó su intención de cerrar un ciclo para permitir el ascenso de nuevos perfiles en el esquí alpino nacional.
“Yo sé que todavía tengo nivel, pero es importante dar chance a las más chicas”.
No obstante, el apellido Schleper-Gaxiola se mantendrá vigente en la competición. Su hijo, Lasse Gaxiola, quien también forma parte de la delegación olímpica, representa la continuidad de este legado familiar en las pistas de nieve.
“Mi hijo le da duro a la esquiada”, dijo.
Cierre de la actividad mexicana
Con la salida de Sarah Schleper, la atención de la delegación se traslada a la jornada de mañana. Lasse Gaxiola será el encargado de cerrar la participación de México en Italia al competir en la prueba de slalom masculino, marcando así el relevo generacional que la propia abanderada anticipó previo al inicio del torneo.

