En el marco de la conmemoración del Día del Trabajo, celebrada este 1 de mayo en el Centro Cultural del México Contemporáneo, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura determinante respecto a las recientes tensiones diplomáticas con Estados Unidos. La mandataria rechazó categóricamente las versiones que sugieren que su administración se encuentra debilitada o bajo presión tras la solicitud de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Ante los cuestionamientos sobre si estas peticiones del gobierno estadounidense la habían colocado “entre la espada y la pared”, la jefa del Ejecutivo aseguró sentirse fuerte, sólida y tranquila.
“La presidenta está fuerte, está sólida y muy segura, por una sola razón: nunca nos vamos a separar del pueblo de México y siempre vamos a defender la soberanía por encima de todo”, afirmó durante su conferencia matutina, en la que estuvo acompañada por diversos dirigentes sindicales.

Claudia Sheinbaum defenderá la soberanía
La presidenta Sheinbaum criticó las publicaciones recientes que afirman que los casos de Sinaloa y Chihuahua, donde se reportó la presencia de agentes de la CIA, han puesto en entredicho su liderazgo. Calificó de falsos los señalamientos de que su gobierno se encuentra acorralado y enfatizó que, en su administración, los principios no están sujetos a negociación.
“Es tiempo de la defensa de los principios y hay un principio que se llama soberanía y esa no se negocia”, sentenció la mandataria. Asimismo, aclaró que, aunque existe una disposición para la cooperación internacional, esta nunca implicará la sumisión de México ante potencias extranjeras. “Con Estados Unidos cooperamos, nos coordinamos, lo he dicho muchas veces; nunca nos vamos a subordinar porque esto es un asunto de dignidad del pueblo de México y de la nación”, reiteró.

Claudia Sheinbaum pide investigar a la FGR
Respecto al curso legal que seguirán las investigaciones y las solicitudes de extradición, Sheinbaum delegó la responsabilidad técnica y el flujo de información a la Fiscalía General de la República (FGR). La presidenta manifestó su plena confianza en la institución y señaló que será esta la encargada de presentar los avances correspondientes tanto en el caso de Sinaloa como en el de Chihuahua.
“El caso Chihuahua lo lleva la fiscalía, el caso Sinaloa lo lleva la fiscalía. Hay instancias, instituciones en las que creemos que están llevando estos casos y ellos tienen que informar”, explicó.
Con esta declaración, la mandataria buscó separar la agenda política de la judicial, subrayando que las decisiones sobre justicia y verdad en territorio nacional corresponden exclusivamente a los mexicanos.

Este 1 de mayo, el mensaje de la presidenta no solo fue de reconocimiento a los derechos laborales de los ciudadanos, sino también un recordatorio de la línea que su gobierno mantendrá frente a la política exterior: una colaboración basada en la justicia y el respeto mutuo, sin comprometer la autonomía del Estado mexicano.

