En una jornada histórica en el Gran Premio de Abu Dhabi, Lando Norris logró su primer campeonato mundial de Fórmula 1. El piloto británico de McLaren aseguró la corona al finalizar en la tercera posición, resultado suficiente para proclamarse campeón pese a la victoria de Max Verstappen, quien no logró extender su dominio y vio interrumpida su racha de cuatro títulos consecutivos. Oscar Piastri completó el podio en segundo lugar, mientras que el argentino Franco Colapinto cerró la competencia en el último puesto.
La clave del éxito de Norris fue una estrategia centrada en evitar riesgos y conservar el tercer lugar que necesitaba para consagrarse. El británico mantuvo un ritmo constante, sin entrar en batallas directas con Verstappen o Piastri, y ejecutó el plan de manera impecable. Del lado de Red Bull, el neerlandés firmó una actuación sólida y se convirtió en el piloto con más triunfos en una temporada sin obtener el título, un dato que marca la particularidad del cierre del campeonato.
Alpine puso fin a una campaña para el olvido con un desempeño muy por debajo de lo esperado en Abu Dhabi. Pierre Gasly y Franco Colapinto intentaron exprimir al máximo las capacidades del A525, pero el pobre rendimiento del automóvil los dejó sin posibilidad de competir en la zona media. Gasly, además, recibió una sanción de cinco segundos que lo relegó al puesto 19, mientras que Colapinto cerró la jornada en la vigésima posición.
Con este resultado, la escudería de Enstone concluyó el año en el fondo de la clasificación de constructores, cerrando una temporada marcada por inconsistencias, falta de desarrollo y una evidente desventaja frente a sus rivales directos.
Norris controla la carrera y asegura el título mundial en una definición sin sobresaltos
El dominio de Max Verstappen en Yas Marina se hizo evidente con una ventaja superior a los 14 segundos sobre Oscar Piastri, quien empezó a sentir la presión de su compañero Lando Norris. Aun así, las diferencias en pista se mantuvieron estables y el británico tenía prácticamente asegurado el título desde el tercer puesto. Mientras tanto, Dirección de Carrera sancionó con cinco segundos a Pierre Gasly por exceder los límites de pista, dejando a Franco Colapinto a seis segundos de su coequipero, en el fondo del clasificador.

Con el reloj jugando a su favor, Norris administró con inteligencia su rendimiento, manteniendo más de cuatro segundos de margen sobre Charles Leclerc, su perseguidor más cercano. Piastri cumplió su parada en pits y volvió a la pista por delante de Norris, consolidándose segundo. Gasly y Colapinto también realizaron un segundo paso por boxes, montando neumáticos medios y cayendo a las posiciones 19 y 20.
A siete vueltas del final, el panorama quedó completamente definido: Norris manejaba con calma el tercer lugar, suficiente para coronarse campeón del mundo por primera vez. Verstappen recuperó el liderato tras superar a Piastri, aunque ese triunfo no alteraba la inminente coronación del piloto de McLaren. Finalmente, en la vuelta 58 cayó la bandera a cuadros: Verstappen se llevó la victoria, Piastri terminó segundo y Lando Norris cruzó tercero, asegurando el ansiado campeonato mundial. McLaren celebró así una temporada histórica, marcada por el título más esperado de la carrera del británico.


