En un mensaje cargado de firmeza institucional, la presidenta Claudia Sheinbaum utilizó la tribuna de la “mañanera” este jueves 30 de abril para frenar las recientes imputaciones del Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
La mandataria fue clara: mientras no existan evidencias tangibles y validadas por las leyes mexicanas, las acusaciones de Washington serán interpretadas como un intento de injerencia política. Con un discurso centrado en la dignidad nacional, Sheinbaum advirtió que su gobierno no permitirá que agencias extranjeras dicten la justicia en territorio soberano.
Estas son las citas más importantes del pronunciamiento de Claudia Sheinbaum sobre las acusaciones hacia Rubén Rocha Moya.
Exigencia de pruebas y legalidad nacional
La mandataria subrayó que no se actuará sin evidencias sólidas procesadas bajo las leyes de México, calificando el documento estadounidense como una “acusación de reemplazo bajo reservas” que carece de pruebas contundentes visibles.
“Si la FGR recibe pruebas contundentes conforme a la legislación mexicana o encuentra elementos de un delito, deberá proceder. Lo he dicho siempre: nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito”.
“Debe quedar sumamente claro: bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”.

Acusación de “objetivo político”
Sheinbaum advirtió que, de no presentarse pruebas claras, la imputación de Washington será vista como una estrategia política.
“Si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”.
Criticó que figuras políticas locales busquen “colgarse del exterior” para atacar al gobierno sin proponer soluciones internas.
Conversación directa con Rubén Rocha Moya
La presidenta reveló haber hablado con el gobernador tras difundirse los comunicados internacionales, reiterándole su respaldo ante la falta de evidencias.

“Ayer hablé con el gobernador después que salieron estos comunicados. Le manifesté: ‘Si no hay nada, no hay nada qué temer. ¡Nada! Tiene que haber pruebas'”.
Afirmó que actuaría con el mismo rigor y criterio “tratándose de un gobernador del PRI, del PAN o de Movimiento Ciudadano”.
Defensa de la soberanía
Sheinbaum enfatizó que la relación con Estados Unidos debe ser de colaboración y respeto, no de subordinación.
Para concluir su intervención, la presidenta dio lectura a una postura oficial que resume la doctrina de política exterior de su administración: “México es un país grandioso que establece una relación de iguales, nunca de subordinación. Verdad, justicia y defensa de la soberanía. Esta es nuestra posición”, finalizó.
Con este pronunciamiento, el Gobierno de México traslada la responsabilidad al Departamento de Justicia de EU para que demuestre sus dichos ante la FGR, mientras blinda políticamente al mandatario sinaloense bajo el principio de soberanía y presunción de inocencia.
