En el ámbito de la salud articular y la columna vertebral existen confusiones frecuentes sobre el rol de la quiropráctica, confundiéndola a menudo con la práctica de la huesería empírica.
“Existe un abismo disciplinario entre ambas labores, mientras la huesería se transmite de forma generacional sin un marco conceptual teórico, la quiropráctica es una carrera universitaria de cuatro años más un año de servicio social. La falta de bases teóricas y anatómicas en prácticas no profesionales aumenta significativamente el riesgo de provocar lesiones o brindar un mal diagnóstico al paciente”, explicó a Cachoperiodista, Miguel Villegas Solache, de Quiropráctico Libra.
El experto aseguró que esta especialidad se rige por tres ejes fundamentales a diferencia de solo “tronar los huesos” sin ningún tipo de fundamento:
- Evidencia científica que demuestra su eficacia.
- Destreza manual o arte con el que se realizan los ajustes.
- Base filosófica centrada en la estructura del cuerpo y el funcionamiento adecuado del sistema nervioso.

“Todas las áreas de salud son preventivas y de mantenimiento, sin embargo la mayoría venimos cuando ya tenemos algún tipo de crisis, algún tipo de dolor, pero al igual que un psicólogo o dentista, acudir al quiropráctico es para prevención y de mantenimiento”.
Dispositivos móviles y las lesiones silenciosas
De acuerdo con el especialista, la adopción de la tecnología ha modificado el perfil de las dolencias articulares, ya que décadas atrás predominaban las afecciones en espalda o rodillas; en la actualidad se observa un incremento significativo de padecimientos como la rectificación cervical y el denominado “cuello de texto” detectado incluso en niños a partir de los 10 u 11 años de edad debido al uso prolongado del teléfono celular y otros dispositivos digitales.
“La postura inadecuada altera la curvatura natural del cuello, genera tensión biomecánica continua y provoca cargas anormales en la estructura ósea. Dichos desequilibrios derivan en lesiones silenciosas, condiciones que no generan molestias en etapas tempranas, pero que con los años degeneran y crean complicaciones permanentes como desgaste prematuro, hernias discales, artrosis, fibrosis o tendinopatías”, explicó.
Prevención, mantenimiento y acompañamiento
- Un ajuste quiropráctico oportuno va más allá del alivio puntual de una crisis dolorosa; al manipular las vértebras, se estimulan de manera integral los sistemas cardiovascular, cardiorespiratorio, linfático, endocrino e inmunológico. Pese a sus beneficios inmediatos, Villegas Olache precisa que esta disciplina no busca sustituir la medicación ni entrar en conflicto con los médicos especialistas, sino complementarlos.
- El objetivo prioritario es fomentar una cultura preventiva en lugar de recurrir al consumo excesivo de fármacos analgésicos -automedicación- o las cirugías como primera línea de acción, cuando estas deberían ser el último recurso.

- La evaluación quiropráctica profesional contempla la elaboración de un expediente clínico exhaustivo, exploración de rangos de movimiento, pruebas ortopédicas y el análisis detallado de estudios de imagen como radiografías, resonancias o tomografías, lo cual permitirá determinar con precisión si el paciente es candidato a tratamiento, desde recién nacidos hasta adultos mayores, adaptando la técnica de ajuste al nivel de desgaste o condición física de cada persona.
- El cuidado de la columna vertebral de manera constante garantiza que el sistema nervioso mantenga una comunicación fluida y reducir la probabilidad de desarrollar patologías crónicas con el paso de los años, es decir, evitar normalizar el dolor.
Al servicio de la salud pública y déficit de especialistas
A pesar de que en México la carrera profesional cuenta con alrededor de 30 años de impartición en instituciones oficiales como la Universidad Estatal del Valle de Ecatepec (UNEVE), la Universidad Estatal del Valle de Toluca (UNEVT) y la Universidad Veracruzana (UV), la disciplina aún enfrenta retos de difusión y presencia institucional.
Integrar especialistas en quiropráctica dentro del sistema de salud público funcionaría como un primer filtro preventivo, señaló el entrevistado. La medida no solo ayudaría a descongestionar la demanda hospitalaria y mitigar la escasez de medicamentos, sino que representaría un ahorro económico considerable en intervenciones quirúrgicas evitables.
Darle mantenimiento regular al cuerpo, ya sea una vez al mes o según las exigencias del estilo de vida, ayuda a reducir dolores de cabeza, mejorar la digestión, optimizar el descanso y proteger la movilidad corporal ante el constante estrés biomecánico y la gravedad. Así como se fomenta el cuidado nutricional o la salud mental, el mantenimiento articular resulta primordial para llegar a la vejez con una óptima calidad de vida.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que mide y clasifica de forma detallada las actividades profesionales y oficios en México a través de varios instrumentos estadísticos, económicos y censales no cuenta con un indicador exclusivo e individualizado que enumere de manera exacta a cada terapeuta en activo. No obstante, se estima que hay 5 mil profesionales certificados para atender a la población de todo el país, evidenciando un déficit de especialistas para una nación de 130 millones 911 mil 314 habitantes.
“La quiropráctica es una forma bastante, bastante buena de mantener tus articulaciones movibles, descomprimidas y con un sistema nervioso que está mandando una información constante, lo cual hace que te enfermes menos”.
