La gobernadora del estado de Chihuahua, Maru Campos, rechazó públicamente que exista una negativa o distanciamiento para entablar diálogo con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La aclaración surge tras la controversia generada por un operativo federal en el municipio de Morelos, Chihuahua, en el cual presuntamente participaron elementos de agencias de seguridad de los Estados Unidos, un hecho que desencadenó críticas cruzadas entre los distintos niveles de gobierno.
Maru Campos dice que no ignoro la llamada de Claudia Sheinbaum
Durante una entrevista radiofónica con Grupo Fórmula en el espacio conducido por el periodista Ciro Gómez Leyva, la mandataria chihuahuense desmintió las versiones que señalaban que había ignorado de manera deliberada los intentos de comunicación por parte de la titular del Ejecutivo Federal.
Campos sostuvo que ambas funcionarias mantienen un canal de comunicación directo y constante a través de sus dispositivos personales.
“Ella y yo nos tenemos en el teléfono celular”, puntualizó para disipar las versiones de una ruptura institucional.
La gobernadora explicó que el malentendido ocurrió debido a que la presidenta Sheinbaum optó por comunicarse a través del denominado “teléfono rojo”, una línea de comunicación segura que se encuentra instalada de manera fija y exclusiva en la oficina principal de la gubernatura del estado.

“No es que no le haya tomado la llamada. Ella decidió marcarme por el teléfono rojo, yo estaba fuera de la oficina atendiendo reuniones. El teléfono rojo nada más lo tienes en la oficina”, detalló la mandataria, quien añadió que se reportó posteriormente con el equipo presidencial y manifestó su total disposición para viajar a la Ciudad de México y reunirse con la presidenta a la hora que fuera dispuesta.

Claudia Sheinbaum asegura que Maru Campos no le respondió
El conflicto político y mediático escaló después de que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmara públicamente que las autoridades locales de Chihuahua poseían conocimiento previo sobre la presencia de agentes estadounidenses, señalados en el debate público como miembros de la CIA, durante un despliegue operativo realizado en la comunidad de Pinal, en el municipio de Morelos.
Los señalamientos por parte de miembros del partido Morena y actores políticos de la esfera federal acusaron a la administración estatal de haber incurrido en una supuesta traición a la patria al permitir el ingreso de personal extranjero armados o en funciones de investigación.
Ante estas acusaciones, Maru Campos fue enfática en calificar dichos señalamientos como una completa mentira.
“Una servidora no gestionó, no autorizó y tampoco sabía ni tenía conocimiento de que había agentes norteamericanos en suelo chihuahuense”, declaró de forma tajante. Según la relatoría de la gobernadora, el gobierno estatal no tuvo indicios de la participación de los ciudadanos extranjeros sino hasta después de un accidente vial ocurrido el domingo 19 de marzo.
Fue en ese momento cuando el entonces fiscal general del estado de Chihuahua, Guillermo Arturo Zuany Portillo, le notificó de manera oficial que en el vehículo accidentado viajaban dos personas de nacionalidad norteamericana.
¿Qué pasó entre Maru Campos y Claudia Sheinbaum?
Maru Campos (María Eugenia Campos Galván) es la gobernadora constitucional del estado de Chihuahua desde septiembre de 2021, abanderada por el Partido Acción Nacional (PAN), convirtiéndose en la primera mujer en gobernar dicha entidad fronteriza.
Su administración ha mantenido un perfil de coordinación constante en materia de seguridad fronteriza, aunque bajo tensiones políticas con la federación.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabeza el Gobierno de México como la primera presidenta del país, dando continuidad a las políticas de seguridad y soberanía nacional de la denominada Cuarta Transformación, las cuales priorizan el control institucional de los operativos dentro de territorio nacional y restringen la operación directa de agencias de inteligencia extranjeras en suelo mexicano sin los permisos consulares y federales correspondientes.
Guillermo Arturo Zuany Portillo, quien fungía como fiscal general del estado al momento del incidente vehicular, era el responsable directo de la procuración de justicia y de la coordinación operativa de las policías ministeriales locales en Chihuahua, siendo la autoridad que reportó el hallazgo de los ciudadanos estadounidenses tras el percance en la zona serrana.

