La histórica reputación de Mérida como una de las comunidades con mayor tranquilidad urbana de México atraviesa un periodo de incertidumbre.
De acuerdo con las cifras más recientes publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la percepción de inseguridad entre los habitantes de la capital yucateca registró un repunte considerable durante el segundo trimestre del año, lo que provocó una caída sostenida en las listas nacionales de protección ciudadana.
Declive en el ranking nacional de seguridad
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) reportó que el porcentaje de ciudadanos en Mérida que consideran riesgoso habitar en su municipio ascendió del 33.7% reportado en marzo al 38.2% al cierre del primer semestre. Este incremento de 4.5 puntos porcentuales desplazó a la urbe desde el peldaño 11 hasta la posición 14 de 91 localidades analizadas a nivel nacional, consolidando su salida de los diez primeros lugares del país.
A pesar de que el indicador de Mérida se mantiene notablemente inferior al promedio nacional, donde aproximadamente seis de cada diez mexicanos expresan temor en sus entornos urbanos, la tendencia ascendente contrasta con la estabilidad histórica que la caracterizaba frente a puntos con alta vulnerabilidad delictiva como Irapuato o Culiacán, donde la inquietud social sobrepasa el noventa por ciento.

“Los resultados de la ENSU colocan a Mérida dentro del grupo de las 15 ciudades con menor percepción de inseguridad del país”, presumieron las autoridades estatales.
La capital yucateca era un referente nacional en materia de seguridad y calidad de vida que por años se mantuvo entre los cinco lugares más seguros del país, incluido el gobierno de Mauricio Vila, cuyos niveles de percepción de inseguridad rondaban entre el 20% y 28%.
En casi dos años de gobierno de Joaquín Díaz Mena, hubo un desplazamiento de 10 lugares en la ENSU. Los recientes datos estadísticos reflejan que aunque Mérida sigue 21.6 puntos porcentuales por debajo del promedio nacional, que es de 59.8%, la estrategia de seguridad estatal ya no es eficiente, de seguir así, pronto estará cerca de la media nacional.

Perspectiva regional en la península
Al comparar la situación con otros municipios del sureste, el monitoreo oficial refleja comportamientos divergentes. Campeche experimentó el deterioro más drástico de la zona geográfica al elevar su índice de percepción de riesgo en más de diez puntos porcentuales.

En contraparte, destinos turísticos como Cancún y Chetumal mostraron ligeras reducciones en sus niveles de desconfianza ciudadana, aunque continúan registrando porcentajes considerablemente superiores a los de la capital de Yucatán. Con estos resultados, Mérida permanece como la opción urbana con menores niveles de alarma en la península, aunque con una brecha que tiende a reducirse.
Destellos y penumbras en inseguridad
Mayor percepción de inseguridad
- Irapuato (Guanajuato) – 91.2%.
- Culiacán (Sinaloa) – 90.8%.
- Reynosa (Tamaulipas) – 86.6%.
- Villahermosa (Tabasco) – 84.2%.
- Uruapan (Michoacán) – 83.1%
- Chimalhuacán (Estado de México) – 80.3%.
Menor percepción de inseguridad
- San Pedro Garza García (Nuevo León) – 10.6%.
- Piedras Negras (Coahuila) – 13.9%.
- Saltillo (Coahuila) y San Nicolás de los Garza (Nuevo León) – 16.9%.
- Alcaldía Benito Juárez (Ciudad de México) – 17.4%.
- Nuevo Laredo (Tamaulipas) – 26.5%.
