Margarita Mendoza López, madre buscadora del Colectivo Solecito en el estado de Veracruz, falleció el pasado viernes 26 de septiembre a causa de una prolongada enfermedad; desafortunadamente nunca encontró a su hija Alicia Jacqueline Lara Mendoza.
La joven desapareció el pasado el 12 de junio de 2017 en Boca del Río, Veracruz.
Desaparece Alicia Jacqueline Lara Mendoza
Luego de casi una década de búsqueda de su hija Alicia Jaqueline, Margarita falleció sin conocer el resultado de una prueba genética que podría haber confirmado el paradero de su hija.
Alicia Jacqueline desapareció el 12 de junio de 2017 en el municipio de Boca del Río, Veracruz, tras presuntamente ser interceptada y llevada por la fuerza por personas desconocidas que viajaban en una camioneta. De acuerdo con sus familiares y colectivos de búsqueda, la joven, quien en ese momento tenía 22 años, se dirigía hacia su lugar de trabajo.

Tras no encontrarla y no recibir informes acerca de su paradero, su madre, Margarita Mendoza, se integró activamente al Colectivo para emprender una búsqueda incansable para buscar a su hija.
Lamentablemente, Margarita falleció debido a una enfermedad que padecía sin que las autoridades estatales de la Fiscalía de Veracruz alcanzaran a entregarle los resultados de las pruebas de ADN de unos restos óseos que fueron localizados hace algunos meses, de los que se sospechaba pertenecían a su hija.
Restos localizados podrían ser de Alicia Jaqueline
De acuerdo con Rosalía Castro Toss, vocera del colectivo Solecito, Margarita se incorporó al grupo meses después de la desaparición de su hija.
Hace aproximadamente tres meses, durante una revisión de prendas y restos recuperados entre 2019 y 2022 en Arbolillo, se encontraron restos humanos que podrían pertenecer a Alicia.
“Ella me dijo: Doctora, ya encontré a mi hija, ya encontré a mi hija. Su corazón de madre le decía que se trataba de Jacqueline Lara Mendoza. Yo le dije: vamos a esperar”, dijo Castro.
La salud de Margarita se había deteriorado luego de la desaparición de su hija, ella era paciente de diálisis y durante la última semana su estado se agravó sin que pudiera saber si el fémur y la placa encontradas pertenecían a su hija.
“Margarita caminó junto a muchas familias que, como ella, conocieron el dolor de la ausencia y la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Su presencia, su fortaleza y su fe quedarán siempre en nuestra memoria”, dice una publicación realizada por el colectivo.

