Un violento ataque con cuchillo tuvo lugar en la tienda Macy’s Herald Square en Manhattan este jueves, cuando una visitante de California fue herida por la espalda mientras cambiaba el pañal de su bebé de 10 meses en un baño del séptimo piso.
El hecho, ocurrido cerca de las 15:00 horas en plena locura de compras navideñas, dejó a la víctima —una oficial del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles de 39 años— con dos lesiones profundas en la espalda y un corte en el brazo izquierdo. Su hija pequeña cayó de la mesa de cambio al piso, sufriendo solo un leve golpe en la frente, pero sin consecuencias mayores.
Capturan a la agresora en el Macy’s
El esposo de la víctima, también oficial del sheriff en Los Ángeles, reaccionó rápidamente desarmando a la atacante y reteniéndola hasta la llegada de la seguridad de Macy’s y la Policía de Nueva York (NYPD). La sospechosa, identificada como Kerri Aherne de 43 años y originaria de Tewksbury, Massachusetts, fue detenida en el acto sin resistencia.

Esta mujer, quien se encontraba sin residencia fija en la ciudad, habría sido liberada esa misma mañana del Manhattan Psychiatric Center tras un año de internamiento psiquiátrico. Durante su interrogatorio, admitió haber comprado el cuchillo en la misma tienda y afirmó que “voces en su cabeza” la obligaban a matar para evitar ser asesinada ella misma.
La NYPD catalogó el hecho como un ataque no provocado, imputando a Aherne cargos severos por intento de asesinato en primer grado, dos counts de agresión, posesión criminal de un arma y poner en riesgo el bienestar de un menor. Permanece bajo custodia sin fianza a la espera de su audiencia en corte, mientras las autoridades revisan su historial delictivo y posibles vínculos con otros sucesos. La madre recibió suturas en un hospital cercano y fue dada de alta horas después.

Seguridad y salud mental
Especialistas en seguridad urbana destacaron a medios locales la vulnerabilidad de madres con bebés en centros comerciales saturados, reclamando más guardias, cámaras en baños y protocolos ágiles de respuesta. Macy’s, que no ha emitido un comunicado oficial inmediato, enfrenta críticas por permitir la compra de armas blancas en sus pasillos sin detección previa.


Este ataque expone preocupaciones crecientes sobre la salud mental en Nueva York, donde recortes presupuestarios han colapsado centros psiquiátricos y liberado a pacientes potencialmente peligrosos. Casos similares en el metro y tiendas han impulsado debates sobre leyes de “involuntaria” y monitoreo post-alta. Autoridades locales aseguran que no existe amenaza activa para compradores, aunque recomiendan vigilancia en la temporada alta de diciembre.
DG
