La administración de la Ciudad de México, encabezada por Clara Brugada, negó categóricamente la solicitud de un acuerdo para restringir la labor informativa de los medios de comunicación.
Durante una supervisión de obras en el embarcadero de Cuemanco, la mandataria calificó como falsas las versiones que circulan sobre un presunto “pacto de silencio” en torno a la agenda de seguridad y otros temas de relevancia pública.
“Empiezo diciendo: ni pacto de silencio ni censura, y son mentiras, son mentiras las informaciones que han generado algunos medios de comunicación que han dicho que expresé y que pedí un pacto de silencio ante el tema que estuvimos el día de ayer discutiendo”, dijo.
Dicha controversia surgió tras la conferencia del pasado 3 de febrero, donde la jefa de Gobierno propuso un acuerdo para replantear el tratamiento de la nota roja, bajo el argumento de que este tipo de contenidos responde a estrategias de mercado para atraer audiencias.
Sin embargo, este miércoles, la funcionaria aclaró que su planteamiento busca fomentar un diálogo sobre la ética periodística y no limitar el ejercicio informativo.

Libertades y derecho a la crítica
Clara Brugada enfatizó que su gestión respeta la autonomía de los comunicadores y la pluralidad de opiniones.
“En esta ciudad hay plenas libertades y derechos, no hay censura ni persecución por ejercer la labor periodística como antes ocurría”, afirmó.
Asimismo, reconoció que la discrepancia ideológica con el proyecto de gobierno es un ejercicio legítimo en una democracia.
No obstante, la mandataria trazó una línea divisoria entre la crítica política y la difusión de datos falsos.
Sobre la función de los medios, puntualizó: “han sido importantes críticos al poder político y eso se respeta. Y este gobierno de la Ciudad de México respetará el papel de los medios de comunicación y su posición crítica, pero una cosa distinta es que los medios de comunicación se conviertan en agentes difusores de mentiras o de desinformación”.
Hacia un diálogo sobre la función social de los medios
La jefa de Gobierno reiteró que el debate debe girar en torno a cómo se construye la información y su relación con las instituciones públicas, sin que esto implique la imposición de una línea editorial desde el Palacio de Ayuntamiento.
“Ni pacto de silencio ni censura, y son mentiras, son mentiras las informaciones que han generado algunos medios de comunicación que han dicho que expresé y que pedí un pacto de silencio”, sentenció la funcionaria.
Con estas declaraciones, el Gobierno de la Ciudad de México busca cerrar el episodio de confrontación con los sectores que señalaron un posible retroceso en materia de libertad de prensa, al tiempo que mantiene abierta la convocatoria a una discusión sobre la responsabilidad social del periodismo actual.

