La designación de los 17 próximos candidatos de Morena a las gubernaturas que se disputarán en 2027 tiene varias lecturas, pero en todas resulta derrotado el Grupo Tabasco.
Donde sea que se encuentre Andrés Manuel López Obrador, debe estar valorando la alineación de mujeres y hombres que encabezarán los esfuerzos del partido que fundó para conservar las posiciones que ya tiene y avanzar en aquellas que no gobierna.
Las gubernaturas son muy importantes, no hay duda. Pero la verdadera batalla será por arrebatar a Morena la mayoría en el Congreso. Aún falta ver la disputa intestina en el partido oficial por las 500 candidaturas a diputados federales más todos los diputados locales y las presidencias municipales.

El Grupo Tabasco de AMLO y sus amigos sufrió varios descalabros
El más notorio fue Andrea Chávez Treviño. Su derrota en Chihuahua es una afrenta directa para Adán Augusto López, su padrino político, con quien mantiene una cercanísima y polémica relación. La derrotó Cruz Pérez Cuellar, presidente municipal con licencia de Ciudad Juárez, político de larga trayectoria.

Otro duro golpe fue el de Rafael Marín Molliendo, amigo personal de López Obrador, patrocinador y fundador de Morena en Quintana Roo. Se quedó en la raya en busca de la candidatura a gobernador. La gobernadora Mara Lezama se impuso y logró colocar a Eugenio “Gino” Segura, su joven colaborador de mucho tiempo.
Otro de los amigos, Víctor Castro Cosío, tampoco pudo colocar a su candidata para sucederlo. Milena Quiroga Romero, presidenta municipal con licencia de La Paz, confiaba en que su cercanía con el gobernador le garantizaba la candidatura. El elegido fue Manuel Cota Cárdenas, un joven diputado del Partido Verde pero no ajeno a la 4T. Su distanciamiento con el gobernador era público.
En Nayarit, la designada es Jasmine Bugarín Rodríguez, del Partido Verde. Abogada y legisladora local y federal. Dejó en el camino a Geraldine Ponce, quien fuera presidenta municipal de Tepic, y quien tuvo una muy cercana relación con López Obrador allá por 2020.


Santiago Nieto Castillo, quien será el candidato morenista a la gubernatura de Queretaro, es otro incómodo para López Obrador. Su boda con la consejera electoral, Carla Humphrey, enojó al entonces presidente porque, según él, no se apegó a los principios de la austeridad republicana que exigía. De inmediato, Nieto Castillo renunció como director de la Unidad de Inteligencia Financiera, UIF.
Por supuesto, hay más lecturas y detalles a analizar de las candidaturas morenistas pero eso será en el próximo TOUCHÉ.
