El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ordenó preparar una operación militar de gran escala en la Cisjordania ocupada, tras un ataque armado cerca de Hebrón que dejó dos palestinos muertos tras atacar a cinco militares israelíes, dos de ellos también murieron.
De acuerdo con lo que dijo Netanyahu, se planea una escalada militar que incluirá el cerco de ciudades palestinas, evacuaciones masivas, registros casa por casa y la destrucción de viviendas e infraestructura en Cisjordania.
Estas medidas encendieron las alertas de posibles violaciones a derechos humanos por posibles castigos colectivos y más desplazamientos forzados de la población palestina.
Netanyahu afirmó que la ofensiva podría alcanzar una escala no vista desde la “Guerra de los Seis Días” en 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania, Jerusalén Este y otros territorios árabes. También se ordenó el cierre total de la zona. Hasta el momento no se sabe cuándo se detendrán las acciones contra el territorio palestino.

Israel amenaza con demoliciones en la ciudad de Hebrón
Durante una visita a Hebrón, Netanyahu anunció que las fuerzas israelíes entrarían en los barrios de donde procedían los atacantes, evacuarían a sus habitantes y realizarían registros para localizar armas y destruir lo que identifica como “infraestructura terrorista”.
El primer ministro también amenazó con transformar por completo la zona y afirmó que su gobierno aplicaría en Hebrón el modelo de operaciones utilizado en campos de refugiados del norte de Cisjordania, como en Yenín y Tulkarem a finales de 2024 y principios de 2025.
En esas dos zonas, de acuerdo con BBC, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han realizado incursiones militares prolongadas, ataques en campos de refugiados, despliegue de vehículos blindados, bombardeos aéreos y uso de francotiradores contra la población con el objetivo de desmantelar “células y milicias armadas”.

Informes de la ONU y organizaciones de derechos humanos señalaron que estas acciones provocaron el desplazamiento de entre 33 mil a 40 mil palestinos residentes de campamentos como Yenín, Tulkarem y Nur Shams, constituyendo uno de los mayores desplazamientos en la región desde 1967.
Hoy mismo, la agencia de noticias Aljazeera informó que la organización israelí de derechos humanos, B’Tselem, denunció que excavadoras israelíes ya comenzaron a demoler establecimientos comerciales palestinos en el norte de Hebrón. También se reportaron demoliciones de viviendas en las inmediaciones del lugar del ataque.
B’Tselem advirtió que las autoridades israelíes planean desplazar por la fuerza a palestinos y extender la destrucción en la zona. La organización calificó estas medidas como parte de una escalada de castigo colectivo y alertó sobre la posibilidad de que constituyan crímenes de guerra.
Organizaiones de Derechos Humanos temen una posible limpieza étnica
B’Tselem sostiene que las medidas anunciadas en Hebrón son parte de un proceso sobre el que, desde septiembre de este año, han estado denunciado. Afirman que las políticas israelíes en el territorio son un “proyecto de eliminación”, mediante mecanismos que buscan desarticular la presencia colectiva palestina y reorganizar el territorio para consolidar una presencia y soberanía israelíes permanentes.
B’Tselem relaciona este proceso con el incremento de la violencia, los desplazamientos, las restricciones de movimiento y la expansión de los asentamientos israelíes. En su pronunciamiento sobre Hebrón, advirtió que la nueva operación podría profundizar una campaña de limpieza étnica en Cisjordania.

El antecedente de Yenín, Tulkarem y Gaza
Las amenazas de Netanyahu remiten a operaciones militares anteriores en el norte de Cisjordania, donde las incursiones israelíes han provocado desplazamientos masivos y destrucción de viviendas e infraestructura.
De acuerdo con información difundida por Naciones Unidas, las operaciones en campos de refugiados como Yenín y Tulkarem desplazaron a decenas de miles de palestinos y que ahora podrían extenderse a otras ciudades.
A ello se suma la expansión de los asentamientos israelíes en territorio ocupado, así como la violencia ejercida por colonos contra comunidades palestinas. Tan solo hace unos días se reportaron ataques a agricultores palestinos de olivas, a una periodista de The Washington Post y diplomáticos de Bélgica, Francia y Polonia.
Con la amenaza del cierre total de Cisjordania, se obstaculizaría el acceso al trabajo, la atención médica, la educación y otros servicios esenciales como actualmente sucede en la Franja de Gaza.

La toma de Cisjordania comienza
Netanyahu respaldó públicamente a los colonos israelíes en Cisjordania y prometió impulsar la infraestructura de los asentamientos. Estas declaraciones abren la posibilidad de una escalada que vaya más allá de Hebrón, en un territorio donde la ocupación militar, la expansión de asentamientos y las restricciones a la población palestina ya han generado una crisis prolongada.
Actualmente, según reportes de Aljazeera y otras agencias internacionales, las demoliciones ya han empezado, la ciudad está completamente sitiada, y comenzaron las detenciones de palestinos. “Estas tácticas se emplearon por primera vez en Gaza; ahora se están normalizando en la Cisjordania ocupada. Hay mucha ansiedad mientras la gente espera lo que sucederá ahora que ha caído la noche”, informó.