El Departamento de Justicia de los Estados Unidos formalizó una acusación ampliada contra René Arzate García, identificado bajo el alias de “La Rana”.
El fiscal para el Distrito Sur de California, Adam Gordon, detalló que los cargos ahora incluyen narcoterrorismo y apoyo material al terrorismo, además de delitos de crimen organizado y tráfico de diversas sustancias como fentanilo, metanfetamina y cocaína.
Las investigaciones del gobierno estadounidense posicionan a este individuo como un líder clave de la facción “Los Mayos” del Cártel de Sinaloa. Su rol operativo consiste en el control y la gestión del corredor de narcóticos que enlaza la ciudad de Tijuana, Baja California, con el sur de California.
A través de un programa de recompensas, el Departamento de Estado ofrece hasta 5 millones de dólares por información que facilite el arresto o la condena de “La Rana”, cifra que también se aplica para su hermano Alfonso Arzate García, conocido como “Aquiles”.

Control territorial y armamento paramilitar en Tijuana
La inteligencia recabada por agencias como el FBI, la DEA y el HSI describe a René Arzate como un lugarteniente hiperviolento. Junto a su hermano, domina la plaza de Tijuana para la facción que Ismael Zambada García heredó a su hijo, Ismael Zambada Sicairos.
El dominio de la ruta de trasiego entre Tijuana y San Diego se ha consolidado mediante asesinatos, secuestros y actos de corrupción.
El expediente aprobado por un gran jurado sostiene que los hermanos Arzate dirigen grupos de sicarios con estructura paramilitar. Estos comandos patrullan territorios en Baja California y Mazatlán con equipo de grado militar, incluyendo armas de asalto y lanzagranadas.
Además, el grupo criminal ha integrado tecnología avanzada a sus tácticas de combate:
- Uso de drones para labores de vigilancia.
- Despliegue de artefactos explosivos lanzados desde el aire para atacar a grupos rivales.
- Operación de una red de lavado de dinero que utiliza criptomonedas y casas de cambio para ocultar cientos de millones de dólares.
El papel de “La Rana” en la guerra interna del Cártel de Sinaloa
En el contexto de la pugna interna que mantiene el Cártel de Sinaloa, “La Rana” figura como un operador estratégico de “Los Mayos” frente a la facción de “Los Chapitos”, liderada por los hijos de Joaquín Guzmán Loera.

Según los reportes de seguridad, Arzate ha suministrado armamento, sicarios y recursos financieros para sostener el enfrentamiento contra los hermanos Guzmán Salazar.
James Nunnallee, agente especial de la DEA en San Diego, advirtió durante la presentación de evidencias que los días de René Arzate como jefe de plaza están contados.
Entre las pruebas presentadas se encuentran imágenes de casas de seguridad en San Diego con altares de la Santa Muerte, publicaciones en redes sociales de su grupo armado “Fuerzas Especiales General” y decomisos masivos de fentanilo vinculados a su red.
De ser capturado y hallado culpable en una corte estadounidense, “La Rana” enfrenta la posibilidad de una sentencia de cadena perpetua.
