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ONU retira su misión del Sáhara Occidental, ¿qué significa para el pueblo saharaui?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) inició el desmantelamiento de su misión humanitaria en el Sáhara Occidental, después de que el Consejo de Seguridad no consiguiera renovar su mandato debido a los vetos de Estados Unidos y Rusia.

El proceso de liquidación de la “Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO)” comenzó el 1 de noviembre de 2026, en medio de una disputa territorial de más de cinco décadas, marcada por la ocupación marroquí y la falta de ejecución del referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui.

De acuerdo con información difundida por el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, un equipo reducido permanecerá temporalmente para supervisar el repliegue ordenado de los recursos y efectivos de la organización, así como el traslado del material perteneciente a los países que aportaban contingentes militares.

El retiro contempla la repatriación de aproximadamente 160 observadores militares y 180 trabajadores civiles, además del cierre de las 13 instalaciones que mantenía la misión en el territorio. El secretario general de la ONU, António Guterres, una retirada pacífica y expresó preocupación por la situación de seguridad y el riesgo de una escalada de las hostilidades.

La ONU aseguró que continuará respaldando la búsqueda de una solución política justa y duradera que garantice el derecho del pueblo saharaui a la libre determinación.

Sahara Occidental. Foto: EFE
Sahara Occidental. Foto: EFE

¿Por qué la ONU se va del Sahara Occidental?

El Consejo de Seguridad de la ONU es el órgano principal encargado de mantener la paz y la seguridad internacionales. A diferencia de otros organismos que solo pueden emitir recomendaciones, este consejo conformado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido, tiene el poder de adoptar decisiones obligatorias (resoluciones) que todos los Estados miembros están obligados a cumplir según la Carta de las Naciones Unidas.

En el caso de la salida de la MINURSO, Rusia bloqueó un proyecto presentado por Estados Unidos, respaldado por Marruecos, que buscaba renovar la misión pero modificando su estructura y reconociendo el plan de autonomía saharaui bajo soberanía de Marruecos como la única base para resolver el conflicto, eliminando de facto las referencias históricas al referéndum de autodeterminación.

Moscú argumentó que el texto pretendía imponer soluciones unilaterales por eso, presentó una propuesta alternativa para prorrogar la MINURSO un año más sin cambios en sus funciones. Estados Unidos votó en contra de esta alternativa.

El desacuerdo impidió prolongar la operación internacional que permanecía desplegada en el Sáhara Occidental desde 1991.

¿Marruecos y Estados Unidos buscan eliminar la autonomía del pueblo del Sahara Occidental?

Sahara Occidental. Foto: EFE
Sahara Occidental. Foto: EFE

Marruecos interpretó el fracaso de las negociaciones como una oportunidad. Su ministro de Asuntos Exteriores, Naser Burita, declaró a la televisión estatal 2M que el veto ruso representaba un cambio favorable, pues, desde su perspectiva, el esquema anterior se concentraba en administrar el conflicto y no en resolverlo.

En su propuesta, Washington sostuvo que la misión debe evolucionar y adaptarse a la realidad política actual y propuso eliminación de la palabra “Referéndum” de su nombre para rebautizarla como MINUSO, en lugar de seguir ligada a mandatos diseñados en 1991 que a su juicio han quedado desfasados.

Esto es importante porque el “referéndum” quiere implica una votación libre en la que la población local, es decir, el pueblo saharaui, elige directamente entre dos opciones: Constituir un Estado independiente o aceptar la integración con cierta autonomía dentro de Marruecos.

El aceptar este planteamiento de Rabat supone un problema fundamental para las aspiraciones saharauis: pues colocaría la autonomía bajo soberanía marroquí como eje de cualquier negociación, sin garantizar que la población del territorio pueda decidir libremente entre la independencia y la integración a Marruecos.

Mientras tanto, el Sáhara Occidental continúa incluido en la lista de territorios pendientes de descolonización de la ONU.

*Con información de EFE

¿Cómo comenzó el conflicto entre Marruecos y el Sáhara Occidental?

Sahara Occidental. Foto: EFE
Sahara Occidental. Foto: EFE

Para entender la disputa es necesario remontarse al periodo colonial, cuando el Sáhara Occidental estuvo bajo dominio español desde finales del siglo XIX. En 1963, la ONU incorporó el territorio a su lista de territorios no autónomos. Desde entonces, el organismo internacional sostuvo que su población tenía derecho a decidir su futuro político mediante un proceso de autodeterminación.

En 1973 se fundó el Frente Popular para la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, conocido como Frente Polisario, un movimiento que comenzó la lucha armada contra el dominio español y que posteriormente se convirtió en el principal representante de la causa independentista saharaui.

En 1975, cuando España preparaba un referéndum para que la población decidiera el futuro del territorio, Marruecos intensificó sus reclamaciones sobre el Sáhara Occidental.

La Corte Internacional de Justicia emitió un dictamen consultivo en el que reconoció que existían ciertos vínculos históricos de lealtad entre algunas tribus del territorio y el sultán marroquí, pero no había encontrado vínculos de soberanía territorial que justificaran la reclamación para Marruecos ni Mauritania. Entonces, reafirmó el principio de autodeterminación para los saharauis.

La resolución representó un revés para las pretensiones territoriales del entonces rey Hassan II, quien organizó la llamada Marcha Verde. El 6 de noviembre de 1975, aproximadamente 350 mil civiles marroquíes cruzaron hacia el Sáhara Occidental, así como fuerzas armadas.

Días después, el 14 de noviembre, España firmó los Acuerdos de Madrid con Marruecos y Mauritania, mediante los cuales se estableció una administración temporal tripartita. El acuerdo permitió la retirada española, pero no resolvió el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.

Sahara Occidental. Foto: EFE
Sahara Occidental. Foto: EFE

En febrero de 1976, España puso fin a su presencia en el territorio. Ese mismo mes, el Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), mientras las fuerzas marroquíes y mauritanas avanzaban sobre el territorio.

La invasión provocó el desplazamiento de miles de saharauis, muchos de los cuales huyeron hacia Argelia y se establecieron en campamentos de refugiados en la región de Tinduf. Mauritania abandonó sus reclamaciones territoriales en 1979, pero Marruecos extendió su control sobre las zonas que anteriormente ocupaba ese país.

El conflicto armado entre Marruecos y el Frente Polisario continuó durante años. Marruecos construyó un muro militar que divide el territorio y mantiene bajo su control la mayor parte de la zona occidental, mientras el Frente Polisario conserva presencia en áreas al este de esa barrera.

En 1991, ambas partes aceptaron un alto el fuego y un plan de arreglo impulsado por la ONU, que contemplaba la celebración del referéndum para que los saharauis eligieran entre la independencia y la integración a Marruecos.

Para supervisar el proceso se creó la MINURSO, mediante la resolución 690 del Consejo de Seguridad, aprobada el 29 de abril de 1991. Sin embargo, la consulta nunca se celebró, las diferencias sobre quiénes podían participar en el referéndum y las condiciones fueron un problema porque se pretendía que todos los ciudadanos colonos votaran, sin ser saharauis.

La situación volvió a deteriorarse en noviembre de 2020, cuando una intervención militar marroquí en la zona de Guerguerat provocó la ruptura del alto el fuego. El Frente Polisario anunció la reanudación de las hostilidades, lo que abrió una nueva etapa de enfrentamientos.

Sahara Occidental. Foto: captura de pantalla
Sahara Occidental. Foto: captura de pantalla

¿Qué significa que la ONU abandone el Sáhara Occidental?

La salida de los observadores militares y del personal civil reduce la presencia internacional en un territorio donde persisten las tensiones y los enfrentamientos. Esto puede dificultar el seguimiento de la situación de seguridad y aumentar los riesgos para la población civil.

Amnistía Internacional documentó en su informe sobre derechos humanos de 2026 que las autoridades marroquíes continuaron cometiendo violaciones contra la población saharaui, entre ellas detenciones arbitrarias de activistas, vigilancia prolongada, arrestos domiciliarios y censura contra organizadores de protestas.

Además, se podría profundizar el aislamiento de los refugiados saharauis que permanecen en los campamentos de Tinduf, muchos de ellos desde hace generaciones.