En el marco de una reconfiguración global de las cadenas de suministro, la relación entre México y Japón se fortalece como un eje estratégico para la inversión y el desarrollo tecnológico. Durante una gira de trabajo por el país asiático, el secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), Pedro Haces Barba, sostuvo encuentros de alto nivel con autoridades diplomáticas y legislativas para profundizar la cooperación económica y la productividad bilateral.
La agenda incluyó reuniones con la embajadora de México en Japón, Melba María Pría Olavarrieta; el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Iwao Horii; y Hirofumi Nakasone, presidente de la Federación Parlamentaria de Amistad Japón-México. En estos encuentros, el líder sindical subrayó que la conexión entre ambas naciones trasciende el intercambio comercial para enfocarse en una integración industrial y tecnológica ante el fenómeno de la relocalización de empresas.


Presencia sindical en sectores de alto valor agregado
Como titular de la CATEM, Pedro Haces Barba destacó que la organización mantiene la titularidad de contratos colectivos en compañías niponas de sectores críticos como el automotriz, electrónica y semiconductores. Empresas de capital japonés con operaciones en suelo mexicano, entre las que figuran Nissan y Mazda, representan pilares de la manufactura avanzada y la inteligencia artificial que hoy definen la competitividad global.
“Hoy el mundo necesita más diálogo, más cooperación y más confianza entre las naciones”, señaló el secretario general, quien hizo énfasis en que la estabilidad y la preparación de la fuerza laboral son fundamentales para atraer inversiones. Actualmente, más de mil 500 empresas japonesas operan en México, con un enfoque creciente en tecnologías de alto valor y electromovilidad.

México como plataforma estratégica hacia Norteamérica
Los datos expuestos durante la jornada consolidan a Japón como el sexto socio comercial de México a nivel mundial. En 2024, el intercambio bilateral superó los 23 mil millones de dólares, una cifra que refleja la relevancia de sectores como la manufactura de autopartes y las tecnologías industriales. Para la CATEM, esta alianza ofrece una oportunidad histórica para que el país se ratifique como un socio confiable en las cadenas globales de suministro.
“México y Japón tienen hoy una oportunidad histórica para fortalecer una relación basada en inversión, industria, innovación tecnológica y prosperidad compartida”, afirmó Pedro Haces Barba.

