Asistir a un partido de la Copa del Mundo en Boston podría salir mucho más caro de lo que muchos aficionados presupuestaron. La polémica ha estallado tras revelarse que los costos de transporte hacia el Gillette Stadium, ubicado en Foxboro, sufrirán incrementos que muchos consideran abusivos. Según reportes difundidos por medios especializados como The Athletic, los seguidores del fútbol tendrán que desembolsar hasta 95 dólares solo por el traslado en autobús hacia el recinto deportivo, una tarifa que ha encendido el debate en redes sociales y foros de aficionados.
Aumentos drásticos en tarifas de tren y autobús
El incremento no es menor cuando se compara con los precios habituales que se manejan durante la temporada de la NFL para los partidos de los New England Patriots. Normalmente, el trayecto en tren hacia el estadio tiene un costo cercano a los 20 dólares, pero durante la cita mundialista de 2026, esta misma tarifa se elevará hasta los 95 dólares. El recorrido, de aproximadamente 27 millas, se convertirá así en uno de los más costosos proporcionalmente en toda la red de transporte de las ciudades sede.

Para aquellos que viajen en grupos grandes, los costos son aún más prohibitivos. Se ha informado que el estacionamiento para vehículos de mayor tamaño podría alcanzar los 600 dólares durante la fase de grupos, subiendo a 780 dólares en octavos de final y llegando a la asombrosa cifra de 980 dólares para los cuartos de final. Estas cifras han provocado que muchos aficionados cuestionen si el evento está diseñado únicamente para una élite económica, dejando fuera al seguidor promedio que ya ha realizado un esfuerzo importante para adquirir sus entradas.
Críticas de los aficionados y comparativa entre sedes
La reacción en plataformas como Reddit no se hizo esperar. Los usuarios critican lo que perciben como una estrategia de “precios gringos” excesivos, comparando la situación con ediciones anteriores donde el transporte público era una alternativa económica y eficiente. Algunos incluso sugieren que sería más barato pagar una multa por estacionamiento ilegal que cubrir las tarifas oficiales impuestas para el torneo. La disparidad entre sedes también es evidente; mientras en ciudades como Miami los traslados se mantienen en rangos más accesibles, Boston parece estar perfilándose como la sede más costosa para el bolsillo del turista.

El Gillette Stadium, al estar situado fuera del núcleo urbano de Boston, depende totalmente de una logística de transporte coordinada. Sin embargo, con estos precios, la preocupación de que el estadio no luzca lleno o de que la experiencia del usuario sea negativa es real. Las autoridades de transporte local defienden las tarifas argumentando la necesidad de cubrir operativos especiales y seguridad adicional, pero para el fanático que viene de fuera, la sensación es de un gasto desmedido que ensombrece la emoción del torneo más importante del planeta.
