El Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) proyecta que la demanda de energía eléctrica en México alcanzará un nuevo máximo histórico, situándose entre los 53 mil y 54 mil megawatts (MW) durante los meses de mayor temperatura, que comprenden desde mayo hasta el final del verano. A pesar de anticipar un escenario de operación “apretado”, las autoridades descartaron la posibilidad de un déficit que provoque apagones generalizados.
Octavio Mota Palomino, director general del CENACE, expuso esta previsión durante su participación en la “Feria de energía e innovación para la transformación y el bienestar”, evento organizado por la Secretaría de Energía (SENER).
“Realmente estamos esperando un verano apretado, pero sin déficit”, afirmó el funcionario.
Riesgos operativos y suministro de gas
El operador del sistema aclaró que la principal preocupación no radica en la suficiencia de la capacidad instalada a nivel nacional, sino en factores de índole operativa que podrían comprometer la confiabilidad del servicio.
Específicamente, Mota Palomino identificó como un punto crítico el suministro de gas natural, vital para la generación, sobre todo en la región sureste del país.
“A lo que más le tememos es a la falta de confiabilidad, por ejemplo, en el suministro de gas en el sureste”, aseveró el titular del CENACE.

Estrategias de mitigación y margen de reserva operativa
Para enfrentar el incremento estacional en el consumo de energía eléctrica y mitigar los riesgos identificados, el organismo implementó un programa de mantenimiento anticipado en las centrales eléctricas entre los meses de noviembre y marzo. El objetivo de esta medida fue asegurar la máxima disponibilidad de generación para la temporada crítica.
El director del CENACE señaló que ya se encuentran prevenidos para eventuales ondas de calor y esperan transcurrir este periodo sin sobresaltos mayores.
Un punto de atención especial es la península de Yucatán. Para esta zona, se prevé un refuerzo en el suministro mediante generación de emergencia portatil proporcionada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la cual sumará 150 MW al sistema local.
Por su parte, Antonio Rojas Nieto, subsecretario de electricidad de la SENER, estimó que el margen de reserva operativa del sistema rondará el 7 por ciento en el escenario más adverso de demanda máxima. De acuerdo con el código de red mexicano, este indicador debe mantenerse por encima del 6 por ciento para garantizar una operación confiable.
Rojas Nieto contrastó la capacidad instalada total, de aproximadamente 92 mil MW, con la demanda máxima efectiva, cercana a los 55 mil MW, y explicó que mucha de esa capacidad instalada no atiende directamente la demanda pico.
En este sentido, subrayó la necesidad de fortalecer las redes de transmisión y distribución, así como de expandir la generación firme por parte del Estado para asegurar la confiabilidad del suministro de energía eléctrica.
