El recrudecimiento en Medio Oriente, marcado por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, activó los protocolos de emergencia del Gobierno de México, por lo que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó la evacuación terrestre de 279 mexicanos que se encontraban en la zona de conflicto, mientras coordina una estrategia para evitar que la volatilidad energética golpee el bolsillo de las familias mexicanas.
Según el reporte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), los connacionales fueron evacuados de naciones como Israel, Jordania, Líbano y Qatar, países directamente impactados por la respuesta bélica de Irán con misiles y drones.
La mayoría de las rutas de salida se consolidaron a través de Egipto y Turquía.
Estrategia contra la inflación energética
La inestabilidad en el precio de los hidrocarburos, derivada de la tensión en puntos clave controlados por Irán, como el estrecho de Ormuz, ha generado una presión inmediata en los mercados de crudo y gas.
Ante este escenario, la titular del Ejecutivo aseguró que existe una vigilancia permanente entre la Secretaría de Energía, la Secretaría de Hacienda y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“Sí, estamos trabajando con Secretaría de Energía, particularmente con Comisión Federal de Electricidad para que no represente un incremento al bolsillo de las y los mexicanos”, afirmó la mandataria.
Sheinbaum Pardo precisó que, en el rubro de las gasolinas, ya se encuentra operativo el mecanismo de reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Este esquema de disminución de impuestos actúa como un amortiguador cuando el precio internacional del petróleo supera ciertos niveles, evitando que el costo se traslade directamente al consumidor final.

Soberanía y dependencia de importaciones
A pesar de que México mantiene una producción nacional relevante de derivados de petróleo, la mandataria reconoció que el país aún importa parte de las gasolinas y turbosinas. No obstante, enfatizó que la infraestructura actual permite contener los choques externos provocados por la guerra en la que participa Irán.
Respecto al suministro de gas, un insumo crítico para la generación eléctrica y el consumo doméstico, la presidenta descartó incrementos inmediatos a pesar del encarecimiento global de los hidrocarburos.
“No (se prevé aumento en el costo), estamos revisándolo de todas maneras, pero el objetivo es proteger la economía de las familias mexicanas”, sostuvo durante su conferencia matutina.
El factor Irán y el mercado global
La ofensiva de Estados Unidos e Israel en territorio de Irán ha sacudido a la OPEP+, debido a que la República Islámica es uno de los principales productores de crudo.
La parálisis en las rutas de tráfico petrolero no solo afecta a las economías importadoras, sino que añade un grado de incertidumbre a la inflación global.
En este contexto, la administración federal subrayó que la mayoría de los derivados del petróleo que se consumen en territorio nacional se producen localmente, lo que otorga un margen de maniobra frente a la crisis.
La coordinación entre las dependencias financieras y energéticas se mantendrá activa mientras la situación en Irán y sus alrededores continúe presionando los indicadores internacionales de materias primas.
RB
