Este mes de septiembre es el mes del testamento, se llama así porque durante este mes se promueven ofertas y descuentos para que los propietarios de bienes inmuebles o patrimonio, puedan realizar el trámite de manera más sencilla y barata.
El testamento es un acto personal, libre y revocable mediante el cual una persona capaz, dispone de sus bienes y derechos, o declara deberes para después de su muerte. Una de sus funciones, es que evita juicios sucesorios intestamentarios que suelen ser largos, costosos y problemáticos para los seres querido

Si quieres saber cómo se realiza un testamento, aquí puedes consultarlo.

¿Qué función cumple la albacea?
Dentro del trámite del testamento, hay un papel, que se denomina albacea. La albacea es la persona designada por el testador o por la ley para custodiar, administrar y repartir los bienes de una herencia hasta entregarlos a los herederos.
Su deber principal es asegurar el cumplimiento exacto de la última voluntad expresada en el testamento, es decir que es quien se encarga de verificar que la “última voluntad” del testador, se cumpla en todos sus términos.
Las características principales de una albacea, son:

- Que es voluntario: Nadie está obligado a aceptar el puesto; se puede rechazar o renunciar por una causa justa
- Puede ser una persona de confianza: Es un encargo personal, por lo que el testador suele elegir a un familiar o persona muy cercana y honesta
- No es dueño de los bienes: El albacea administra y representa la herencia, pero los bienes nunca pasan a ser de su propiedad
- Gratuito o remunerado: Por regla general es gratuito, a menos que el testador decida asignarle una retribución específica o un porcentaje legal
Funciones principales del albacea
Las funciones principales de quien asume el papel de albacea, es:
- Dar a conocer el documento y tramitar el inicio de la sucesión legal tras el fallecimiento
- Hacer el inventario: Registrar, valorar y custodiar todos los bienes, deudas y derechos que forman parte de la masa hereditaria
- Pagar deudas y gastos: Cubrir los gastos funerarios, deudas pendientes e impuestos del difunto con los recursos de la misma herencia
- Administrar los bienes: Cuidar y conservar el patrimonio familiar o financiero mientras dura el proceso de partición
- Repartir la herencia: Entregar los bienes correspondientes a cada heredero o legatario según lo dictado por el difunto
